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lunes, 11 de abril de 2022

NOVELA GENIAL (CAPÍTULO SEGUNDO)







Desde que estaba estudiando el bachillerato tomé la costumbre de llevar siempre conmigo una libreta pequeña para apuntar mis poemas. Realmente lo que sucedió fue que esa manera de divertirme me llevó a aislarme mucho más, porque salía solo a beber y no por eso me sentía mal porque lo que quería era psicoestimularme para tratar de escribir un buen poema y todo éso al final aumento mi hermetismo y mi alcoholismo pero la década en la que estuve fumando hachís y marihuana la fórmula de drogarme para tratar de escribir un poema genial a la manera de Rimbaud y Baudelaire y Verlaine y de todo el simbolismo francés me convirtió en un poeta maldito pero también en un drogadicto. Engañarse a uno mismo con la idea de que tanto el alcohol como la droga me iban a convertir en mejor poeta produjo que escribiera obras literarias de bastante nivel pero también que destruyera mi salud. Entiendo ahora que esta bohemia parnasiana hizo que tuviera una vida en mi juventud más emocionante para cubrir el hueco que dejaba ser rechazado siempre por las mujeres por un lado y no caerle bien a nadie en parte por mi soberbia, en parte por lo extraño que era y en parte por haber tenido un carácter siempre serio, hermético y hasta antipático. Gracias a Dios y pese a todo siempre me esforcé por mantener un nivel ético y moral intachable que hizo al menos, junto a mi generosidad para compartir mi dinero con todo el mundo cuando me iba todo bien, hizo posible que tuviera pocos aunque buenos amigos. Mi sinceridad y mi honestidad y mi forma de ser desprendida me abrían al final todas las puertas pero pasado el tiempo, y después de dedicarme treinta años a la poesía, mi poemario no se vendió muy bien, quizás debido sobre todo a una cuestión territorial y de marqueting, y entonces me di cuenta de que había disfrutado en esta vida del trayecto, no del resultado; del viaje, no del destino.

Toda mi historia sobre el consumo de drogas es bastante extraña. Lo mejor de haber probado drogas pienso ahora es que me llevó a entender con facilidad cualquier aspecto del esoterismo. Sé que empiezo a consumir con 23 años hachís y lo hacía porque todos mis amigos consumían pero sin embargo dichos amigos ya estaban consumiendo desde que los conocí, no entiendo que me hizo decantarme por la droga. He llegado a pensar que de los dieciséis a los veintitrés años aunque mis amigos consumieran nos movíamos en una pandilla muy grande de chicos donde lo normal era no consumir pero en 1993 esta pandilla de treinta o cuarenta personas se redujo a un círculo pequeño de siete u ocho personas en las que todos consumían. Yo me quedé entonces en ese pequeño círculo con poco más de veinte años. Alguna vez me metí coca, una vez probé un tripi y luego también fumé marihuana. Así estuve consumiendo drogas de los 23 a los 33 años y siempre cuento que es una década pero quizás antes ya de los veinte años me fumara un porrito de vez en cuando, aunque no lo recuerde. Fue la etapa en la que escribí mis mejores poemas.

Lo que sucedió con la música jazz en los finales de los ochenta fue algo inquietante en España, realmente nunca hubo cultura jazzística por ninguna parte y de la noche a la mañana a todo el mundo le gustaba el jazz, son modas que vienen y van y por las que entramos todos y que a veces tienen un sentido, como ocurrió esta vez, y a veces no tienen ninguno. Fue antes jugar al cubo o a la culebrita, todo el mundo jugaba al cubo o a la culebrita en los ochenta y giraban todos las piezas para hacerlas encajar y se entretenía la gente así y llegó entonces a haber concursos hasta en la televisión. Pero en fin, que ha pasado del cubo y la culebrita 40 años y de la fiebre del  jazz 30...Casi ya 50 años de la fiebre de los yoyós hechos con cinta métrica de embalar, todo el mundo tenía uno y luego ibas por la calle y veías a todo el mundo con su yoyó de cinta métrica de embalar de la misma forma que ahora ves a todo el mundo pegado a la pantalla de su móvil. Nos gusta ser todos iguales, nos gusta hacer todos lo mismo. Nos sentimos mejor y cuando viene una moda todos la seguimos por probar o por no ser diferentes. A finales de los noventa o a mediados, los calcetines de rombos que se tenían que ver y por eso todos los pantalones se cortaban en exceso para que quedaran pesqueros y la moda de los zapatos Castellano como símbolo de estatus de las clases medias que duró treinta años y al final la gente no se compró zapatos de otra marca hasta que no apareció Camper en los mercados, y es curioso como esa moda se rompió por saturación y pasamos todos a llevar botas de baloncesto de tela que creo que ahora se están volviendo a llevar de moda pero en plan vintage y además son carísimas...Vamos, que el que no haya tirado sus viejas botas de baloncesto de tela que sepa que ahora valen una riñonada. Pero si yo quería hablar de la moda del jazz en los noventa es porque de no haber existido en España el programa de radio " Jazz entre amigos" todo hubiera sido muy diferente. De repente a todo el mundo le gustaba el jazz y que te gustara el jazz te hacía parecer muy inteligente y sofisticado e intelectual y además ligabas más. Se abrieron luego bares de jazz que invitaban a grupos de esta categoría, casi siempre extranjeros y la moda se consolidó.
Si me volqué pasado un tiempo en el estudio del esoterismo fue sin duda porque en un par de ocasiones fumando marihuana contacté con otras entidades espirituales y entré en otros espacios dimensionales y comprobé mediante la propia experiencia que si realmente había un Reino de los Espíritus la existencia de Dios estaba garantizada, ahora sólo quedaba investigar cómo funcionaba el mundo espiritual regido por unas leyes del universo propias aplicables siempre a la vida común.
Éramos auténticos delincuentes y personas peligrosas los fumetas de los años noventa, se nos consideraba toxicómanos y drogadictos y estábamos prácticamente viviendo fuera de la ley y al margen de la sociedad. Me produce mucha ternura hablar de ésto ahora cuando ya en nuestros tiempos no se consideran ni drogas a la marihuana y al hachís y representan el mismo nivel que el tabaco. La verdad es que si en un par de ocasiones probé la coca nunca me gustó, no veo ninguna ventaja en una droga que lo que te hace es ponerte nervioso y te sienta como si te hubieras bebido veinte cafés y lo cierto es que si una noche de agosto en Marbella probé un tripi debió de ser muy suave y no me acuerdo de nada. Así que mi historial de consumo de drogas es más inocente que la vida de Espinete y si algo finalmente pudo perjudicar a un nivel más serio mi salud fue el consumo de alcohol y de tabaco, drogas permitidas y absolutamente legales y a mi parecer más nocivas que el hachís y la marihuana. Ahora fumar marihuana es casi lo mismo que fumar tabaco y en medio mundo es una droga legal...¡Qué inocentes hemos sido todos en España!

NOVELA GENIAL (CAPÍTULO PRIMERO)

 






¿Quién me sacará del reino del espanto? ¿Quién se comerá mi corazón muerto? ¿Quién alimentará su memoria con mis recuerdos?

Digo algo pero la pregunta es después y señala al vacío donde se encuentra todo.
Una plaza sucia de adoquines rotos y sueltos y un bar desde luego nada atractivo atendido por un camarero homosexual espigado y con pendientes en las orejas, un lugar cutre del entorno radical de finales de los ochenta, pero que a mis dieciséis años representaba una aventura, representaba adentrarse en el submundo. La dueña era una vieja enjuta y odiosa hundida en un pozo de rencor. Las bebidas eran vinos mistelas muy fuertes y dulces, que te ponían siempre dolor de cabeza. Estar en ese sitio era como vivir un castigo pero a mi amigo Manu y a mí sencillamente nos gustaba porque era el típico bar en el que unos chicos como nosotros no tendrían que entrar nunca. Algunos ancianos que frecuentaban el bar nos miraban con desconfianza y miradas de reojo y cruzaban siempre con nosotros unas palabras secas y austeras.
Los restaurantes chinos con música oriental eran también estar en otro mundo, estar muy lejos de la ciudad. Éramos estupendamente atendido Manu y yo por una mujer pequeña y asiática.
Esa amistad con Manu a mis dieciséis años, en un ambiente literario y cultureta con mucho neorrealismo italiano y cosas así pero luego con morro de cerdo en los bares. Ése nunca poder salir de un entorno inminentemente agrario hasta que treinta años más tarde ves el blog muy ilustrado de un chaval que nació en Pozal de Gallinas y todo en esta línea, el crecimiento cultural estaba programado y había sido para todos, el hijo del jornalero siempre estaba con un libro en las manos y con nosotros iba a mirar cine de autor. Se quiso que fuera así, una ilustración para todos pareja al desarrollo economico, la España de finales de los ochenta, mis años adolescentes a los que no se adaptaron los que preferían la droga. Era droga o ser un cultureta, yo también lo entiendo.
 A finales de los ochenta inventaron el vídeo Beta y la gente alquilaba películas de vídeo en las tiendas, la televisión tenía sólo dos canales y no existía internet todavía ni el canal satélite y si querías ver una película en tu casa era muy buena opción tener un vídeo. Yo tendría a principio de los ochenta unos catorce años cuando las primeras remesas de vídeos llegaron a España, no eran nada baratas y sólo una clase media ciertamente acomodada se podía permitir tener visualizadores de vídeo y fue por éso por lo que en la culturización de las clases obreras se pusieron de moda los cineforum y se proyectaban muchas películas en centros cívicos para paliar un poco esa brecha tan grande que había entre los que tenían un visualizador de vídeo y los que no, tendríamos que llegar todos a principios de los años noventa para que en casi todas las casas de las clases sociales más desfavorecidas hubiera un visualizador de vídeo, cuando se popularizaron los precios, pero en los diez años anteriores los menos afortunados se buscaban un amigo pudiente que tuviera un visualizador de vídeo en su casa y poder así ver una película que no dieran en la tele y en la televisión ocurría siempre que habiendo sólo dos cadenas si echaban una película potable sencillamente la veía toda España, toda España a la vez.  Y lo mismo ocurría con las series, si una serie televisiva era buena toda España estaba pendiente de ella, en parte porque valía la pena, en parte porque no había otra cosa.
Muchos años después me dedicaría al estudio del esoterismo, pensaba que era lo normal entendiendo la evolución de mi vida.
Al no existir internet ni las redes sociales a mediados de los ochenta recuerdo que sucedió una cosa muy curiosa: un virus llegó a la ciudad, era un virus que hacía que te doliera la cabeza y el estómago y que te afectaba psicológicamente pues te ponías de muy mal humor. Yo lo cogí y mis hermanos también y algunos amigos también lo contrajeron. Toda la población de la ciudad estaba afectada en mayor o menor medida por ese virus y se corría la voz de sus síntomas y consecuencias, gracias a Dios no era mortal y después de unas pocas semanas el virus como llegó, desapareció. No nos dijeron nunca nada ni en la radio ni en la televisión y era como si el virus no existiera y sólo te enterabas de quién lo tuviera partiendo de tu pequeño círculo con lo que siempre te faltaba información para tener un juicio coherente. Ya digo que el virus como llegó se fue y no pasó nada, la gente luego estuvo a otras cosas y ése fue el virus más fuerte que pasamos a mediado de los ochenta pero por otro lado cogerse gripes y diarreas era el pan nuestro de cada día, sobre todo en invierno y no pasaba nada, los virus eran considerados un asunto normal, corriente, y contagiarse era lo habitual: caer enfermo y luego sobreponerse a la enfermedad. Al no haber internet ni redes sociales no se creaba alarma social, no se creaban bulos tampoco y al no decir nunca nada ni la radio ni la tele se normalizaba mucho la situación y la gente vivía sin miedo, tal vez en medio de cierta ignorancia pero más feliz.
Recuerdo aquella escritora joven que empezaba su libro con el triunfo del partido socialista en España y como le pilla a su madre esa noticia en el metro dirigiéndose a su trabajo de limpiadora de oficinas. Lo que quería narrar esta escritora es que la política no es magia y que su madre no pudo salir de pobre por mucho que los socialistas gobernasen en España pero yo pienso que al revés puede suceder igual, que gane la derecha las elecciones y que alguien rico pues siga siendo igual de rico que cuando gobernaba la izquierda pues suelen ser personas con el patrimonio asegurado. Si algo bueno trajo el socialismo fue una especie de igualdad de oportunidades para aquel que con su trabajo y esfuerzo quisiera prosperar estudiando una carrera por ejemplo en una universidad pública y gratuita como las que se crearon, pero tiene razón la joven escritora del libro al que me refiero. Esa situación sólo se produjo en las generaciones mucho más adolescentes que tenían un futuro de igualdad e inclusión por delante, porque sus padres y sus abuelos se quedaron igual: no salieron de pobres. La política no es magia, implica un proceso y ciertamente un proceso que además exige tiempo, sacrificio y esfuerzo. Prosperar no fue tan fácil para todos como así se ha querido vender, no fue Jauja de ninguna de las maneras posibles que ganaran los socialistas las elecciones aunque hubieran existido intereses para hacernos creer que ésto realmente había sido así. Las estadísticas están ahí y quizás arrojen alguna luz. Cuando ganaron en los ochenta los socialistas las elecciones la clase media no llegaba ni al doce por ciento pero era muy rica y muy bien situada cuando entonces las clases populares eran más del setenta por ciento. Pues bien, de este setenta por ciento los hijos de los obreros y los jornaleros que estudiaron gratis para prosperar en las universidades públicas tengo entendido que fueron un treinta y seis por ciento y aunque un treinta y seis por ciento de un setenta por ciento fueran mucha gente sólo uno de cada cuatro estudiantes matriculados en la universidad concluyó sus estudios con éxito y de estos licenciados no encontraron trabajo de lo que habían estudiado ni una cuarta parte y a muchos se les hizo necesario emigrar. En otras palabras, lo que sucede es que el número de pobres que han prosperado en España gracias a las políticas de igualdad social no alcanza ni a las 250.000 personas, haciendo un cálculo aproximado y el precio a pagar de todo ésto fue al final que ese doce por ciento de clase media y adinerada dejó de serlo, perdió capacidad adquisitiva e incluso prestigio y con el tiempo en algunos casos hasta se vio en precario y al final del camino de todas las políticas de igualdad todos fuimos más pobres a excepción de esos pocos miles de estudiantes de las clases populares que prosperaron pero concentrados el grueso de ellos en capitales como Barcelona o Madrid pues se puede decir que en Andalucía y Extremadura nunca hubo tal progreso y en Castilla o Galicia por ejemplo sólo en parte y en el resto de las comunidades en mucha menor medida. La comunidad en la que hubieras nacido también determinaba tu progreso o empobrecimiento pues no en todas partes fue igual ni sucedió lo mismo. Finalmente sucede que la gente que realmente ha prosperado en España vive en el extranjero, dónde quizás pueda gozar de unos privilegios que en su país no pueda ni soñar. Pero le sigue gustando al español vivir en España hasta el punto de que en ningún otro lugar puede ser completamente feliz. No es sólo otro idioma, nos cuesta mucho adaptarnos y sobre todo cumplir normas.
Al final comprendí que en esta vida todos queremos estar unidos, todos queremos buscar una trascendencia. Fue quizás por éso que me dediqué al estudio del esoterismo, con bastantes buenos resultados.
Recuerdo a mi amigo Yimi con dieciséis o diecisiete años, allá a mediados de los ochenta. Todos sabíamos que salir con una chica significaba matrimonio y matrimonio significaba tener hijos. No podías hacer el amor con una chica a no ser que te fueras a casar con ella para tener hijos y formar una familia y después siempre de algunos años de noviazgo podrías al fin hacer el amor con ella siempre que su familia y ella misma tuviera muy claro que te ibas a casar. Se le llamaba entonces tener relaciones prematrimoniales y estaban mal vista pues el sexo sólo podía existir después del matrimonio. No sólo era el peso de la religión católica en España sino que era la influencia de toda la sociedad y el que no fuera creyente ni de iglesia le daba igual porque tenía que pasar por lo mismo. Yimi entonces se volcó en el consumo desenfrenado de pornografía.
 Entonces no había internets ni vídeo ni canales satélites para ver porno ni deuvedés y entonces el único contacto con la pornografía eran las revistas que se vendían en los quioscos y no había más opción pero revista como Lib o Penthouse sólo mostraban el pecho de las mujeres y nada más, si querías algo más fuerte ya su consumo era completamente marginal y no tenían todos los quioscos revistas de ese tipo. Yimi indagaba en todos los comercios donde encontrar revistas de alto voltaje y a veces los encontraba. Pero los lugares donde se vendía mercancía de este tipo estaban muy señalados o solían tener problemas de acaparamiento y distribución y a veces simplemente se impedía que llegara el género. Había siempre una Liga de la Moral en la ciudad velando por las buenas costumbres. Todo éso duró diez años o poco más, la invención del visualizador de vídeo consiguió que si quisieras te pudieras alquilar alguna peli porno. Y vuelta la burra al trigo: no todos los comercios de alquiler de películas de vídeo veían bien alquilar películas porno y si te interesaba el tema tenías que recorrerte toda la ciudad.
En mi niñez a principio de los ochenta observé un fenómeno muy curioso: los profesionales liberales eran sencillamente ricos y así un médico, un notario, un ingeniero, un arquitecto o un perito o cualquier otro tipo de profesión liberal, te proporcionaba muchísimo dinero, para ti y para tu familia en una economía en constante crecimiento y con una casa humilde costando unas 400.000 pesetas cuando éso era lo que podía ganar al mes un dentista o un abogado. Lo que produjo todo ésto fue que los hijos de los profesionales liberales tuvieran la vida resuelta sin necesidad de hacer nada, pues podían vivir holgadamente del dinero de la familia y así fue como comprobé en hermanos mayores de compañeros y amigos que por ejemplo el hijo de un médico se conformaba con ser un simple auxiliar o un ATS pues ya su padre le compraba una casa o le daba dinero para una vida de lujo y el simplemente se dedicaba a disfrutar de la vida pero teniendo un trabajo o una ocupación no demasiado relevante aunque con el cómodo colchón económico familiar detrás y así fue como muchos optaron por casarse jóvenes y ser completamente independientes y holgadamente vivir su vida sin pasar por los cinco, seis o nueve años que les hubieran supuesto cursar estudios superiores para obtener al final un dinero que ya tenían de todas formas. Funcionarios de la clase c, auténticos chupatintas, graduados sociales o escribientes fueron al final hijos de importantes notarios o jueces, que no querían complicarse la vida con sofisticados estudios que les exigían un sacrificio y amparados por el patrimonio familia también se casaron jóvenes, dispusieron de casas y herencias y se conformaron con una baja ocupación pues asegurado tenían su futuro por el entorno familiar. Un simple medio de vida, incluso humilde, les servía más que suficiente para desempeñar una actividad administrativa mientras disfrutaban del patrimonio y dinero de sus padres viviendo sin complicaciones.
 "No te gusta el colegio porque quieres ser el profesor" me decía mi padre y lo cierto era que siempre encontraba alguna forma de demostrarle al profesor que yo era mucho más listo que él. Mi estrategia era siempre hacer trabajos para subir nota y le dedicaba a investigar en bibliotecas públicas y a recopilar todo tipo de información. ¡Me convertí en una rata de biblioteca desde los siete años pero yo no era ningún supedotado mental, simplemente tenía mucha soberbia! Por creerme tan listo y enfrentarme siempre a los profesores tardé diez años en acabar el colegio y ocho años en concluir el bachillerato. Y después de hacer el COU y la Selectividad con casi veinticuatro años me matriculé de hasta cuatro carreras distintas y no terminé ninguna y seguí investigando siempre en bibliotecas, leyendo y escribiendo y cuando se inventó internet hice uso de todo aquel caudal de información para arreglar el mundo desde mis blogs y desde mi canal de Youtube y llegué a tener 7500 subscriptores en mi canal de Youtube y luego medio millón de visitas en mi blog principal, pero llegué a abrirle hasta treinta blogs distintos para investigar según y qué distintos temas. A la edad de cuarenta años mi inteligencia era sencillamente descomunal y cuando cumplí los cincuenta no era sólo un simple maestro, era un guía de la humanidad.
Sigo sin entender sin embargo porque mis padres se llegaron a creer que yo era retrasado cuando era pequeño por mi exagerada introversión, por no querer hablar con nadie por no querer relacionarme con nadie y por ser exageradamente introvertido y vivir en mi mundo. Los libros eran mis amigos, las lecturas eran mi compañía. Desde luego que me pesó ser un niño demasiado intelectual, que no quería jugar con los demás niños, que sólo quería estar echado en la cama leyendo o escribiendo cuentos. Con el tiempo he llegado a comprender que igual sufría algún transtorno autistoide y padecía algún tipo de herida emocional. Huraño y extraño, mis abuelos me compraban juegos de construcciones para que al menos jugara con algo y porque podría perfectamente jugar a esos juegos solo, que era lo que quería.
En mi infancia en España en la década de los setenta observé un fenómeno curioso: el que no tenía un padre, tenía un abuelo o tenía un tío que era militar y el que no los tenía a los tres. Mucho después descubrí que ese fenómeno social se denominó "Hipertrofia de la clase militar" prácticamente en mi infancia cualquier hombre que tuviera más de cincuenta años era oficial del ejército.
 A finales de los años noventa o más bien los primeros años de la década del año 2000 había una gran diferencia entre los españoles y el resto de los europeos y en un hotel de la costa del sol a mis treinta años de edad con mi amigo Java pude constatar esas enormes diferencias. Los españoles empezábamos de nuevo a empobrecernos después de una época de bonanza que nos pareció la bomba porque nunca habíamos vivido en lujos pero para el resto de Europa significó ser inmensamente rica. Sin embargo nuestra prosperidad como españoles no nos había hecho más educados sino más sinvergüenzas y sucios mentalmente pero en algunos casos incluso malos. La época de bonanza no nos hizo mejores y el dinero se fue para drogas y putas y coches veloces mientras que siempre nunca estábamos felices y satisfechos y queríamos siempre más y más y cuando este caudal de dinero empezó a cortarse se generó un rencor que se unía a no olvidar el enojo sufrido por penalidades de épocas pasadas que ahora parecían renacer y sin embargo el resto de Europa aún nadaba en la abundancia pero con moderación y buen tino y cierta mesura y clase y saber estar. Cuando Java y yo aparecimos en aquel hotel de la costa parecíamos ante los ojos de los extranjeros que había allí unos simples delincuentes y las parejas en edad madura temían por sus hijas veinteañeras y las llamaban a capítulo para alejarlas de nuestras miradas  lujuriosas fruto del comportamiento enfermo y amoral que todos los españoles habíamos tenido en la época de los excesos y cuando por fin estalló la crisis nueve años después un escritor famoso dijo que todos estábamos deseando tener mucho dinero de nuevo pero para hacer exactamente lo mismo: putas y drogas y coches rápidos, vacaciones en la playa y bares todos los días. Ni habíamos evolucionado como personas ni habíamos aprendido nada y ciertamente la vida material no nos hizo mejores. Tardaría en llegar mucho después una cierta espiritualidad, apuntalada primero por la New Age en el 2012 por el cambio de conciencia y por los años que siguieron de austeridad después que nos mostraban a todos como ser felices con poco y cuando llegó una pandemia que significó muertes en masa la gente fue feliz por el simple hecho de seguir viva cuando veinte años antes no era feliz ni viviendo como una estrella del rock.
Tenía la costumbre a mis veinte años de salir todo el sábado de fiesta y ya cuando llegaban las nueve de la mañana del domingo sin pasar por casa me metía en misa de nueve y así tenía la misa hecha del domingo. Fui a misa toda la vida sin faltar ni un domingo desde pequeño hasta poco más de los veinticinco años y cuando dejé de ir a misa, la verdad, me marché por el mal camino y después de unos diez años metido en las drogas, las putas y el alcohol me hice sensato de nuevo y entonces volví a una espiritualidad sin templos buscando la conexión directa con Dios y también investigando otras creencias, cultos y religiones y finalmente buscando la trascendencia en la astrología y el Tarot y el funcionamiento misterioso del karma y el universo, con un poco de New Age por aquí, un poco de hinduismo por allá y un mucho de conocer las obras de grandes maestros espirituales que luego me llevó a enfrascarme en el estudio serio del esoterismo, filosofías extravagantes y controversiales buscando mi propia religión o mejor dicho inventándomela en un proceso muy creativo que me llenó de placer intelectual y me procuró una mayor seguridad en mí mismo. Por éso siempre cuento que un domingo a las nueve de la mañana que andaba yo resabiado porque mis condones habían caducado sin usar en mi cartera, que el sacerdote dio un sermón sobre condonar, pero sobre condonar la deuda del tercer mundo, que era ya para ellos impagable y por éso vivían en la miseria. Entonces tuve un sentimiento amoroso por los desheredados de la Tierra y me olvidé de mi frustración por llevar un tiempo largo sin poder mantener relaciones sexuales. Me acuerdo mucho de ello porque treinta años más tarde era mi país el que tenía una deuda impagable que no podía asumir y ya empezábamos a parecernos a tercer mundo. A veces pienso que si los países ricos hubiéramos hecho algo oportuno en su día por los países pobres, no hubiera llegado la pobreza hasta nuestras fronteras. Estas leyes espirituales también las investigué en su día y obtuve conocimiento, conocimiento que finalmente pude compartir por mis escritos en mis novelas y en mis blogs, incluso en mis poemas.

domingo, 10 de abril de 2022

Situación insostenible en Shangay: 26 millones de personas confinadas sin comida ni medicinas.

YA SÉ A QUÉ VIENE NOMBRE Y A QUÉ HE SIDO




YA SÉ A QUÉ VIENE NOMBRE Y A QUÉ HE SIDO

Sueldos enlatados.

Suertes y canicas gordas camino al cambio.

Surtidor de luz bajo las asperezas.

Titos corridos. Cuento que se lee del revés.

Perfil ceniciento con una boca usada.

Ganas de despertar muérdagos

Saludo a voces.

Timbre desafinado volcando el café.

Curioso que espera sin rumbo definido. Ganso de goma en forma de lo sobrante de la barbilla.

 Patíbulos en pie.

 Intelectual de párvulos que hacía plastilina.

Dilema difícil que no sabes expresar.

 Cuadros arrinconados compuestos por figuras que ya no están.

Gracia lunar.

 Ya sé a qué viene nombre y a qué he sido.

Las mañanas violetas en caricias.

Alcohol-Imágenes.

 Hijas de espíritus.

 Club-compra.

Bombardeo de gestiones.

 No hay nada siempre.

Todo lo que dices no es el cielo ni el infierno.

 para los vestidos de la imprecación.

¿Con qué alimentaré ahora la memoria?

Lo que no hacer se indica fuera pero no está dentro de ti.

Dentadura- Canción.

Pepito-Meni.

Me cuadran los dinteles. Se ha disparado el dos.


 Soy un hombre que se ha hecho a sí mismo (pero que se ha hecho a sí mismo un desgraciado)

En las escamas de la verdad

frente a mundos exquistos

relumbrón y fuerza, dulce sopor...

pero nadie se parece a nadie aquí en esta habitación sin sonido

donde mi mente es el ancla pesada que aparenta y sumerge.Discípulos de tierra en la dureza de una luz prístina que pelma ahora se galvaniza.

Inquietudes desnudas que se espantan de haberse mudado a mi cabeza.

 Logro que el precipicio se abra hacia mi intimidad para reaparecer luego más gordito.

La parca es infiel y un resto que se ahoga desde cualquier maceta descolorida.

 Tengo una enfermedad que soy yo:

Cuando alguna vez me sacio no sé qué espero luego.

 Sientes un odio sin dirección que se apaga con suma ternura, sin procedencia.

El día de dejarlo todo atrás no significa nada

ni le importa a nadie:

Ves los aspectos como son

 pero no vale la pena

 en la puerta de la estirpe

sostenido por la mano pequeña

lunes, 25 de octubre de 2021

LOS POEMAS CON EL SOL EN ESCORPIO Y PLUTÓN DIRECTO


AMÉN LUZ



La mente crea la emoción a partir de la ignorancia

Vigilar el frente de los aviones

Éste es un año dramático pero todos lo han sido: la gente sigue esperando lo peor.

La soledad se ha convertido en un parque de atracciones

Y el futuro ya no me hace señas

Colaboración con las fuerzas invisibles

Y de las patrañas ideología

Pura emoción idiota

Confluyen todos los mares

Mientras entramos en la parálisis del sistema

Hay un bar en el sótano

Espacio hoy para clase

Vista la muerte

Camina a todos los lugares de la vida

Ese ritmo para hacer las cosas

Aquello que se mueve en una rueda de piedra

No tiene flujo en la diversidad

Te odian en todos los sistemas posibles

Esa pasada delincuente que baila con la muerte

La mujer trofeo para el hombre de éxito

Ha pasado mucho tiempo antes de que un rey se escamara en difuntos

Aquí en este mayo de sol de agua

Mientras mantengo la mirada fija en el fuego

Y no hay obstáculos ni formas ni pesadillas

Sólo una alfombra detrás de un pasadizo

Que te ha llevado a ninguna parte

Sonrisa puñal

Ojos bolas de cera

Cosida máscara que ahora exhala un perfume

Pertenezco a la voz muda

 Que se cansó de decir tu nombre

Qué aprendí de fracaso?

 Lo que ahora no sé.

Amén Luz




EL MUSGO CRECE EN EL CEREBRO EN FORMA DE RUEDAS

Roza el fuego Salvador del cielo

Por primera vez hecho pregunta-enigma,

Consigue el sueño turbio que te deslava.

Las arterias me llaman moviéndose en las estrellas,

Consoladas y sutiles, diamantes de rombos

Engordando monedas motores de un mundo

Redondo absorto entre visiones próximas.

El musgo crece en el cerebro en forma de ruedas,

Suda mi limpio resplandor.


Calvos pensando en irse a discotecas,

Falso es lo que malogra su sentido,

El entorno dibuja una severa suavidad,

Una especie de noche,

Baños de sacarina.

Nosotros también miramos a la muerte pero la muerte no tenía nuestra cara, no sabía de nuestro espesor en el mundo, de nuestros lazos yermos, de nuestras cobardes alabanzas

Y así fue hasta que un día acabó todo:

Relación del cerebro con sus placas de carne.

No muestres debilidad ni fortaleza, no muestres nada,

Sigue tan sólo el pulso de tu propia pasión.

El pasado con sus brillantes llagas,

Cabezas ahuevadas

Debemos ser justos porque la vida no es justa

Pelo de alas de borrego

Esas moles sucias

Entra en mi casa de la ignorancia

Unos años de escucha



sábado, 26 de junio de 2021

LOS POEMAS CON JÚPITER RETRÓGRADO EN PISCIS

TODO SE PRONUNCIA

Limo blanco en los recuerdos.

Nanopalos.

Destellos de las cinco sendas.

 El robot biológico que somos que cambia su conducta ingiriendo substancias y también se alimenta y siente deseos de reproducirse. El robot biológico que somos influenciado por el tránsito de los planetas y la presión del grupo. Soldados de Aragón dispuestos a embarcar es una miniatura pictórica del año 1400 en la que se aprecia cómo las personas eran muy pequeñas y diminutas hace más de mil años. En la Edad Media la altura de las personas era de un metro o un metro veintitrés pero hay imágenes sobre la segunda guerra mundial en Italia en la que se puede apreciar que los italianos medían entre un metro treinta y siete y un metro cincuenta y dos hace casi noventa años pero es que los alemanes que eran unos auténticos gigantes de la época no pasaban del metro setenta y podemos intuir que hace cerca de seis mil años los hombres a duras penas pasaban del metro de estatura y esos hombres son los que han conformado nuestra historia. Esta parte de la huella de la humanidad en el tiempo ha sido omitida, eludida u olvidada.

Todo el mundo tiene un texto en el Hotel Conocimiento pero las frases se caen de las manos y las cabezas son separadas de los cuerpos para poder hablar a voz en cuello, sin embargo nadie dice nada porque es la nada la que observa hasta quedarse muda y con el resultado se pinta un cuadro que nadie y ve y cabe en una flor, luego la flor vuela y aparece ante La Gran Mayoría pero La Gran Mayoría no admite a los Despiertos y al final todos sueñan pero no duermen. Todos sueñan estando vivos el sueño de los muertos.

 Exista o no la verdad todos tienen reflejos que les llevan al pensamiento y el pensamiento está gastado y es viejo y ya no fluye y por eso los ojos están vidriosos y secos y los sientes apagados. Ya no hay ningún espíritu que traslucir, no hay vida que represente este momento y te sientes agotado, nervioso y confuso. Otra vez la pereza toma el control de tu baja energía.

Todo se pronuncia.

Los capítulos se abren.

Las decisiones están tomadas.

Poesía a modo de protesta y poesía muerta y con esta mano seco un geranio, lambada que es bailada por los mariachis, frutos verdes en bandejas rojas, pasear el alcohol, dormir debajo de la cama, patinar con los pies, tormentas en las discotecas, palomos gordos, maneras escarmentadas de hacer el bien pero en una extraña confusión.





QUÍTALE UNA FLOR A LA MUERTE

Sima del vértigo fúnebre,

palabras donde se seca la ponzoña,

bellezas mórbidas, perezosas y dulces,

turno para los obstinados

bajo ciénagas sin luces, 

subterráneo homicida que adensa el polvo.

LA RAZÓN DE TODO

El fondo de las almas

Las líneas trágicas

Devolvió

Por ser un actor explosión

Condenado.

Abortos absortos,

Cáscaras de una luz presionan las venas, estranguladas, cobijo en el cuerpo buscando.

Perduran las jorobas de la mentira.

Días en la diáspora salvífica de lo que soy, ruido de lo común que atraviesa el tedio, sopor al sol, resquicio de lo atrapado en la mente y que ahora sueña. Bocanada que atrapa la voz salida de lo oculto. Respiración asida al momento que flota pero incluso fingir las caricias.

Charca nerviosa,

Entre figuras fractales metidas dentro de tus ojos

Recuerdas bullir las piedras renaciendo en el fuego

Junto a mujeres agitadas y oscuras.

Tuve entonces la amistad de una sombra.

Un feo estúpido venía a alimentar mis despojos y el resto se hacía soledad,

Cada párrafo se llenaba en la voz

MI NOMBRE ES EXTRAÑO IGUAL QUE TÚ

Quieres el día menos pensado

 El de los cumpleaños del firmamento.

Mejor es algo mejor.

Débil y subceptible pero en el ojo del huracán.

 Ya volverán los tiempos oscuros en los que era la hora de tus deseos

Y hablabas en paz

 ¿Quién se comerá mi corazón muerto?

Vuelve a cantar en todas las semillas que germinaron en los tiempos duros

 Y a parte haz lo que corresponde.

Fuertes por la arena.

 Abrumado por los juegos cortantes.

 Esmero de las razones con las que tropiezo y con las que me pongo a aplaudir.

 Sibarita sin barritas dietéticas.

 Cursis al fondo de un pantano

Con el flipe de felipe

 Donde mola la modorra

Y las canciones espaciales.

Mi nombre es extraño igual que tú.


TODO EL MUNDO VIVE UNA HISTORIA OSCURA


Pájaro izquierdo,

La muerte es eterna para el ego.

No estaré en el infierno mucho tiempo,

Tienes que dar color a la esperanza.

Mis ojos contienen bocas que se abren,

Fuerza pitaña.

Subo silencioso el siguiente escalón,

La mansión escondida bajo hojas amarillas,

Una vez más eres tú.

La lluvia perdona su calibre,

Su círculo es inmenso,

Elecciones secundarias

 Tiempo empapado de pasado, revuelto en la tormenta del futuro

La mente está siempre en el error cuando sirve al ego.

Es imposible expresar lo que siempre tiene expresión.

No demasiado tiempo en el tiempo.

 Todo el mundo vive una historia oscura.

El desorden que siempre lo es todo ordena el sentido que no lo es tanto.

Otra piedra de ignorancia de la que mana agua fresca.

Gastada ya la boca de nombrar.

Llegará el momento en que todos seamos luz.

Terrazas en sombra.

Ácida malformación que lleva a la palabra y en la palabra no está la mente.

Los mosquitos colocan sus huevos.

Luces flotantes que discriminan.

Valor variado frente al cambio de lo que soy.

No llega el pensamiento a ser luz de un día.

 Conflictuada espina que nace y creció.

Necio abundando en el error que no lamenta.

Sopor de la recia duración en marcha.

Padre-lámina.

 Canto encantado

 El juego ha comenzado y extiende su suciedad.

Frescos antimodales.

Ruidos cenitales.

Toldos sin luz.