¿Qué son las chicas guapas y glamurosas? ¡Calaveras pintadas, pura vanidad y su belleza pasa y se hacen viejas! El amor no es más que inocencia con un propósito y un sentido, el amor es inocencia y pureza con conciencia, puro platonismo, idealización...¿Qué son las chicas guapas y glamurosas? ¡Calaveras pintadas!
Es una pasada el poder que las mujeres hermosas han tenido siempre sobre los hombres y cómo nos han seducido casi sin ningún esfuerzo y cualquier mínimo caso que nos hicieran ya nos parecía bien...¿Dispone Dios para nosotros una pareja? ¿Boda y mortaja del cielo bajan?
¿Qué es enamorarse y por qué sucede, es química y deseo o es algo más? ¿Hay una intervención divina o espiritual o incluso maligna? La vida tiene misterios que no podemos desvelar y el amor es uno de éllos...¿Habla un hombre con un corazón destrozado? Más bien no...habla un hombre que se ha hecho viejo esperando un amor que nunca vino, que nunca llegó...¿Y ahora qué, dices? Y ahora nada...esperar.
Tenía un documento que me acreditaba como Capitán de los Tercios y lo mostraba en un bar, aunque yo creo que los tercios eran de cerveza. Iba a coger un avión con una antropóloga del Amazonas y un señor muy misterioso, voy detrás de éllos por dos veces y el avión no despega, calles frías y oscuras ( mensaje del cosmos ) Valladolid.
Toda la vida vistiendo los Levis 501 azules, blancos o negros. Un día quería cambiar y entré en una tienda a comprarme otro tipo de pantalones vaqueros. Elegí unos Lois Navajo negros, en el vestuario me puse a llorar. Yo era el que quería cambiar, ser de otra manera, no quería unos nuevos pantalones, quería un nuevo yo. Entró la dependienta en el vestuario y prácticamente se puso a llorar conmigo. Total que llegó el encargado, era un hombre mayor, rubio con el pelo largo peinado con espuma ( era la moda en aquella época) Me dijo que no me preocupara por nada y que me llevaba unos pantalones maravillosos. Los compré y salí de la tienda bastante más tranquilo, el sábado me los puse, salí solo sin amigos por zonas que no conocía de la humanidad, quiero decir, de la ciudad y al final me sentía rarísimo, otra persona, bebí más de la cuenta, tenía la mirada perdida y la sonrisa maliciosa, yo era otro ( al final me dio miedo ) y cuando llegué de madrugada a casa me quité los pantalones y no me los volví a poner en la vida.

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