Vistas de página en total

viernes, 23 de enero de 2026

Una historia de amor.

En los años noventa me gustaba una chica y quise invitarla al cine, me rechazó sentimentalmente y no quería venir conmigo al cine ni nada, no me sentí mal pero a otra cosa, mariposa. A los seis meses estoy yendo al cine solo como siempre y resultaba que esa chica era la taquillera ( las casualidades no existen) " ¡Al final nos hemos visto en el cine! " me dijo, total que yo quise invitarla a una copa al terminar su jornada, y nada, me volvió a rechazar otra vez. En fin que al año siguiente entro yo a beber en un bar solo como siempre y me encuentro con esa chica trabajando de camarera, me pedí un Gintonick  y como no había mucha gente y era tarde ella se puso otro: "Al final nos hemos tomado una copa juntos" me dijo. Algunas personas estamos destinadas a encontrarnos y a decirnos algo, a darnos un mensaje, a aprender cada uno del otro. No volví a ver ya más a esa mujer, pero supe que se había hecho amiga de una prima mía, hubiera podido contactarla pero para entonces yo estaba enamorado de otra mujer, veinte años más tarde me la encontré en el funeral de mi tío ( ella venía por mi prima que era amiga suya) y cuando hablé con ella se moría de pena, sentía que habría tenido que darme en esta vida alguna oportunidad ( pero ya era tarde)




No hay comentarios:

Publicar un comentario