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jueves, 8 de septiembre de 2016

UN EXTRAÑO SUEÑO, MI CUARTO EN LLAMAS...

Mi hermana estaba sumida en un gran dolor, mi hermana  querida. Algo le preocupaba mucho, era verano y estábamos en Estepona. Algo que tenía que ver con su marido, un posible divorcio o un problema peor, estaba muy afectada.
Iba a buscar a mi hermano a Estepona, en autobús. Mi hermano en la playa fumado de porros y cómo ido o enfermo.
Me lío con una chica joven, nos besamos. Tengo algo que ver con unos mafiosos de la urbanización del verano pero no quiero indagar en ello. Estoy con un policía, en su despacho, y me dedico a la seguridad, es mi oficio. Soy bueno en ese negocio.
Sin embargo estoy pensando en pasarme al otro lado, con los mafiosos.
La chica me pide que la invite a unos chupitos pero yo sólo tengo dinero para el autobús de ir a Parqueantena o a la urbanización del verano. Sin embargo la invito a unos chupitos, un hombre francés muy vicioso nos regala un porro a la chica y a mi. No nos lo fumamos.
Mi amiga doble geminada estaba en un colegio tipo maristas hablando con los profesores, más delgada y vestida de sport. Tenía un proyecto de algo, no sé bien qué. Todo el sueño era con ella. Yo la veía actuar. Estaba bien, animada. Con su marido, creo. De alguna manera estaba con él
En una urbanización de Estepona de lujo que daba a una especie de pueblo me encontraba yo, bebiendo y yendo de bares y me iba a buscar al Kata y estábamos juntos, en los bares que estaban comunicados entre si había chicos de Andalucía que eran de una peña y yo hablaba con ellos, todo muy divertido y lo pasaba bien, mi padre era Mariano Rajoy y había muerto y me recriminaban que le hubiera dicho no sé qué, una canción que él cantaba. Cuando voy por el pueblo descalzo me corto con los cristales del suelo hasta el punto de que me amputo dos dedos del pie, grito pidiendo ayuda pero nadie contesta...
En una universidad de Filosofía Pura me recomiendan leer al filósofo Car y hay unos libros maravillosos y bien editados de filosofía, yo soy feliz allí en otro tiempo y entre las piernas de la profesora con bragas antiguas estoy a gusto, ella me habla entre sus piernas y es una mujer casi alemana con una especie de permanente, es del siglo XIX o algo así, todo el mundo se divide en grupos de izquierda y los profesores quieren que pertenezca al grupo de izquierda de verdad pues muchos grupos de izquierda salen para hacer violaciones por las calles y hay una especie de revolución en la calle, todo muy divertido y yo con la gente de esa facultad, estaba Murillo riéndose de los grupos de izquierda cutres, los que habían salido a violar...Con un tirachinas gigante tiraban papeles ardiendo, mucho follón. Era una rebelión que había estallado en España.
En la casa demi amiga Tauro que me invita, intentando ligármela y al final accede a mis requerimientos sexuales y se quita los pantalones y no llevaba bragas y cuando voy al tema se abre la puerta del chalet y nos ve todo el mundo, también vivía cerca en otro chalet Collado que tenía una moto y fumaba muchos porros y todo el mundo fuma porros pero yo no, lo paso bien así y luego vuelvo a casa de mi amiga Tauro a intentar ligármela y estoy a gusto en su compañía y la digo que es una maravilla tener compañía femenina, pero no consigo consumar. Collado ha tenido un accidente en que uno de los que iban en el coche de delante se rompe la espalda...Collado no hace más que fumar porros, yo intento trabajar de albañil con unos estudios que tengo, por la zona.
Muchos porros. Todo el mundo fumando porros pero yo no. También todo sucede cerca de una estación muerta de tren, allí trabajo yo o algo así, es cerca de donde vive mi amiga Tauro y Collado también, estoy en otra parte.
Haciendo el amor con una Piscis morena de pelo largo y en una fiesta con una antigua compañera de hispánicas, la del pelo corto y pequeña, con la que me iba a acostar también, toda la noche de fiesta y compró unos sangüis por la mañana y le doy uno envuelto en papel albal porque me la encuentro a la altura del Poniente. Estábamos en un sitio todos los de la uni, muy divertido. Me habían salido dos novias, por así decirlo.
En Estepona, con mi amigo el Kata y otro chico, de cachondeo. Llego a un bar, tipo bar jardinera-pajarera. Allí ligo con una chica joven y tomo cañas. La chica es muy dulce, rubia y simpática. ERA SHEILA LA DE FP...Antes miraba la playa con un amigo de David, veía cómo llegaba el mar a las playas antes sin agua, desde un acantilado.
Mi amigo Manuel ganaba un concurso de poesía y volvíamos a ser amigos, había que bañarse dentro de una especie de radiadores y estábamos como en una cueva, dentro de la cueva se debió  fallar el concurso de poesía y Manuel y yo de nuevo amigos, yo estuve tentado de llamar a su casa para comunicar a sus padres las buenas nuevas...ambiente intelectual y literario, algo pasaba con un reloj, el tiempo. EL TIEMPO SE ACABABA PARA ESPAÑA, VENÍA EL CAOS Y UNA GUERRA
Con mi amiga doble geminada, acostándome con ella. Ella me hace una felación y yo me corro, gran placer. Pero entonces ella me dice que ve el futuro y que sabe que vamos a cambiar mucho en el futuro, y que vamos a estar casados...¡Muy fuerte! (Yo la veía ver el futuro)
¿Vamos a cambiar mucho en el futuro?
Con mi novia estudiando mucho, tenemos que estudiar mucho para estar juntos, me decía mi novia y estudiábamos juntos muchos apuntes fotocopiados de letra impresa, algo así cómo una oposición. Yo estaba en una escuela en Francia y con un lápiz hacía exámenes, luego llegó el turno de hacer las fotos de la clase, había chicos cómo de Irak que hacían el bobo y no me dejaban salir bien en la foto y luego a una chica me la mostraban para que la tocase el culo dándola la vuelta pero yo no lo hacía, eran unos gamberros y luego hice fotos con mi cámara a una chica que se fue en moto con un negro y que debía ser de la clase y ya en la calle me pido una lata de cerveza en inglés porque no sé francés y pregunto sobre comprarla en un super y en una tienda me dicen en español que la lata vale 2,30 y no la quiero pero nos ofrecen pequeños pedazos de carane a 60 céntimos.
Tengo hambre de carne, un hambre feroz de carne, mucha hambre de carne y pido carne al tendero pero la carne la arrancan de un cadáver y mis amigos ( los chicos cómo iraquies de la escuela) y yo nos estamos comiendo un cadáver que en un momento dado casi pienso que es el de mi novia y siento miedo pero no es el de mi novia es el de un señor, nos comemos muertos de hambre la piel de un cadaver desde el cuello al principio de las manos.
ALGO VA A PASAR EN EL MUNDO, VAMOS A PASAR MUCHA HAMBRE, NOS VAMOS A COMER CADÁVERES
Antes de todo ello busco con una maquinita donde puede estar mi novia es cómo un móvil y la busco por ahí y hay una música que acaba en una serie de miaos, miaos, miaos de gato, una música muy triste y bonita y veo imágenes de mi novia con 25 años muy vívidas y siento mucha tristeza.
Luego en un lugar de vacaciones yo tenía una casa con un montón de cosas que eran una gozada, aparatos electrodomésticos y comida, yo tenía un montón de cosas en esa casa y venía a verme mi hermana mayor, pero comparto una pensión con un  chico que me cambia el programa de televisión y ve lo que él quiere y hay una señora ofendida porque dice que la he llamado puta y en un bar me compro un helado y me invitan  a un tequila, un bar de copas. Un bar de copas de una zona de vacaciones a la que íbamos en el coche de unos desconocidos, la señora enfadada conmigo porque la había llamado puta pero al final se arregla. Vemos la ciudad de vacaciones y es bonita. No es Estepona ni Marbella, ni hay amigos de ese lugar.
Tenía una ficha de hachís pero no tenía dinero, vivía en en una casa de Núñez de Arce, solo, y salía por la zona de La Antigua, pero no tenía dinero, si quería dinero tenía que vender el hachís. Luego paseaba por la zona del río de Isabel La Católica y algo pasaba con el río, había mucha gente y era cómo una zona de recreo, cómo en San Juan. Un gato cómo el Peluso me mordía y me clavaba sus colmillos en la casa de Núñez de Arce. "Estoy en una zona de guerra, fíjate cómo está todo que hasta el gato me ha mordido" se lo decía a Carlos o a un Carlos por teléfono, enfadado con él, porque estábamos en guerra. Tenía que vender el hachís si quería dinero. El Carlos era cómo militar, estábamos en guerra.  VA A HABER UNA GUERRA EN EL MUNDO Y UNA GUERRA EN ESPAÑA Y VAMOS A PASAR MUCHA HAMBRE Y NOS VAMOS A COMER LOS UNOS A LOS OTROS
Luego entiendo que me tengo que pintar la cara de negro para que luego salga el color blanco pintándomela de blanco y me tenía que dar capas de color sobre la cara, pero no sé para qué.
Creo que me la tenía que pintar de negro para que luego saliera el color rojo, el color rojo tenía que destacar...¿Pinturas de guerra?
En el lugar donde yo trabajaba con más gente que eran chicas rumanas o extranjeras, se produce un gran incendio seguido de una explosión y yo escapo de allí por los pelos y veo grandes llamas salir.
Las rumanas tienen un negocio de revelar fotografías, una FP de fotografía o lago así y venden objetos. Por hacerme amigo de una le compro los objetos que tiene de segunda mano, unos dados que no necesitan ser lanzados y se ven desde la caja...también hay muchas películas DVD y las miro pero no compro ninguna.
Hay alumnos para esa FP de fotografía y veo la zona de revelar, pero yo ya me lo sé...¿Un curso del paro? LOS CURSOS DEL PARO SE VAN A ACABAR
De pasteleo con las rumanas, ella era joven y guapa. El lugar parecía Madrid, yo estaba trabajando en algo y no tenía mucho dinero. Trabajaba en el lugar que se incedió.
HABRÁ MUCHOS INCENDIOS EXTRAÑOS POR TODA ESPAÑA
En Euszkady con mi hermana . Problemas, la gente muy revuelta. Inseguridad. Algo pasa con mi hermana, ella en problemas y yo también. Era una pesadilla. habrá muchas revueltas en Cataluña y el País Vasco. LOS SEPARATISTAS SE VAN A SUBLEVAR.
3 japonesas entre 30 y 40 años me hacían felaciones en un lugar idílico de vacaciones, gran realismo y mucho placer. Luego alguien me coloca los huesos de la espalda, gran placer. Tenía aparatos para llegar a otra dimensión Jaime, eran de la familia y siempre los había tenido, él viajaba entre dimensiones, algo así.
Las japonesas me recordaban a Ana B.
Estaba en una urbanización hotel lugar de vacaciones, no era Marbella ni Estepona. No había amigos.
Luego discusiones con mi amigo Manuel en una fiesta buhardilla, llena de chicas y en un lugar muy bonito. Manuel y yo hablando y discutiendo. Conversaciones que se suben de tono, desagradable. No recuerdo cómo eran. El de seguridad de la urbanización me pone en evidencia, yo había hecho algo mal. Era mi psiquiatra del año 2010, el de la calle Paraíso.
Mi espalda me agradeció estar así. LA PROSTITUCIÓN EN ESPAÑA SERÁ A PRECIOS DE RISA
Le decía a ella que era agradable tener compañía femenina mientras la acariciaba paseando por Francia, me había ido a vivir a Francia y tenía una novia de mi edad o un poco más joven y morena y guapa, estábamos juntos. Había atracción sexual. Ella se viene conmigo a una playa y se desnuda completamente y yo me la quedo mirando, gran placer. Tenía un cuerpazo tipo mi amiga Tauro, que me gustaba. Caminando por las calles de Francia--no era París--allí donde estaba ahora y estaba escribiendo más y leyendo más e incluso sueño que mi hermano coge libros sofisticados de la biblioteca y mi exnovia francesa me pasa un libro titulado "Jesucristo es nuestro hijo" que yo no sé si lo había escrito ella, parecían unas fotocopias. Ella siempre quiso escribir. Sentía que nos querríamos siempre.También siento que la gente no entendía qué hacíamos separados. Al día siguiente me entero de que 14 estudiantes erasmus han muerto en un accidente de autocar en Tarragona, y le encuentro un sentido. También creo que van a venir buenas energías para escribir más y para escribir bien, que entramos en un momento altamente creativo para los escritores y bohemios y poetas, y es así. Yo lo siento así. Otros días era conque volvía  hacer una FP esta vez con un título de cocinero, trabajaba con gente muy joven y allí me encuentro a Anusca la del Irlandés--me gustaba mucho esa chica--y tenemos un entendimiento pero me enrollo con una joven de FP--cómo hice en el 98--morena y guapa, muy joven. Vienen chicas morenas y jóvenes a mi...Yo era cómo el casto José de más joven, hace mucho tiempo. LA IMAGEN DE JESUCRISTO SE REVALORIZARÁ MUCHO CUANDO EMPIECEN LAS GUERRAS, HABRÁ GRANDES MILAGROS Y MUCHA GENTE VIVIRÁ EN OTROS PAÍSES DISTINTOS A LOS DE ORIGEN
Buenas energías para escribir vienen ahora. Gran inspiración. Buen tiempo para poetas y bohemios.
PRIMER DÍA DE PRIMAVERA, siempre era el primer día de primavera. Salgo de marcha con mi amiga Tauro,por la calle Ferrari,  lo pasamos bien y luego nos acostamos juntos. Ella se pone a 4 y después me la tiro así. Después en otra postura, de lado por delante. Gran placer, bastante tiempo. Un coito largo. La siento mucho. Gran realismo.
Ayer todo era con nuevas monedas, con esas nuevas monedas yo apostaba al poker contra unos mafiosos y les ganaba, pero mi hermano se había metido a jugar y les debía ya 7 millones de pesetas. Mucha confusión. Era el bar de la zona de Isabel la Católica en la que he estado otra veces, otras veces. Pero ese bar no existe. Está en Isabel la Católica antes de llegar al Universal. Realmente hay sólo había un centro didáctico, yo hice un curso de administrativo allí unos días...¿Habrá algún día un bar en ese sitio? Siempre entiendo que estoy en ese bar, el bar es el mismo pero luego no existe ningún bar en ese sitio. Pero siempre vuelvo a él. SI NO TENEMOS CUIDADO LA MENTE PODRÁ PERDERSE EN OTRAS DIMENSIONES Y LA VIDA LA SENTIREMOS CÓMO UN LARGO Y EXTRAÑO SUEÑO
Mi amiga Tauro se metía un gran vibrador por detrás y se sentía muy excitada, lo iba a subir a Internet. Iba a poner esa barbaridad en internet. Yo estaba en una casa de vacaciones en Marbella y se nos aparece a Juan y a mi el fantasma de mi padre. Le pedimos perdón por haber sido tan malos hijos entre lágrimas y yo le pregunto si habrá una tercera guerra mundial.
--Si--me dice--y tú (señalando a Juan) y tú (señalándome a mi) morirás. Pero tú (señalándome a mi) no morirás solo y la familia estaremos contigo.
Antes había tenido extraños estados de conciencia con mi amiga TAURO de todo tipo, pasándome un libreto de un compositor esotérico con mucho recorrido. Y luego otro sueño en el que también parecía ella, no lo recuerdo bien. ES COMPLETAMENTE SEGURO QUE VAYA A HABER UNA TERCERA GUERRA MUNDIAL. EL MUNDO SE HA DIVIDIDO ENTRE DURMIENTES Y DESPIERTOS. LOS DESPIERTOS SON LOS QUE SABEN QUE ESTAMOS EN EL FINAL DE LOS TIEMPOS Y LOS DURMIENTES SON TODOS LOS DEMÁS.
Llegamos en una nave espacial hasta un planeta que es la espesura de Montepríncipe, un abismo entre los árboles se abría. Yo había estado allí antes. En la nave espacial estaba mi amigo Jai Ve, asombrado y contento de haber llegado a ese planeta...¿Huíamos de la tercera guerra mundial?
El subterráneo daba a todos los lugares, yo pasaba o podía pasar a través del subterráneo, más debajo del metro y recorrer todas las calles de Madrid pero al final me tenía que sacar un billete y paso. Estoy en una especie de centro o lugar y hay unas chicas sin faldas y yo le digo a mi madre que esas chicas son una secta, alguien quiere hacer daño a mi hermana pequeña y yo huyo con ella y en ese centro hay un judio que me recrimina mi forma de ser y me dice que los jesuítas son malvados. Pero yo sé que mis hijos del cielo y de la tierra son felices y tienen el cuidado de Dios y de los ángeles. Mi negatividad puede obstruir el progreso de alcanzar mis sueños pero Dios escucha mis oraciones y responde a ellas y me da mensajes a través de los sueños y de mis intuiciones...¿Cuánto tiempo llevo sin rezar por miedo? Esa negatividad que me hace no rezar y ese miedo a Dios también. Mi deseo es poder tener una aventura con alguna y eso es lo que visualizo. Tener una aventura con alguna. Y poder ganar dinero y ser feliz viviendo una vida tranquilo y en paz. Es así.

y PIDO A DIOS PODER VIVIR EN PAZ, TRANQUILIDAD Y FELICIDAD. A PESAR DE LA CAIDA DEL ASTEROIDE Y LA TERCERA GUERRA MUNDIAL Y EL HAMBRE QUE VAMOS A PASAR.

AMÉN.





BARBA POR UN LADO DE LA CARA Y POR EL OTRO, NO.

No me había traído suficiente ropa ese verano y una vieja amiga nacida bajo el signo de Aries con la que estudié Imagen y Sonido me dejaba unos pantalones que eran unos vaqueros cortos color tierra y que me estaban un poco grandes.
Cuando llegué al supermercado para quedar con ella, ella me pasó los pantalones y luego me dio por caminar deprisa, muy deprisa por el puerto de la ciudad marítima, caminaba tan deprisa que choqué con un señor y le disloqué el hombro, pero luego se lo volví a poner en su sitio.
Había estatuas de los grandes militares que habían sido para España en la base naval que visitaba, las estatuas estaban colocadas encima de una pasarela y me miraban, eran los grandes estrategas que había tenido España que por fin tenían su estatua, pero parecían muñecos o soldaditos de plomo, había algo de irreal y de fantástico en todos ellos.
El guardián de la base naval tenía una gran barba por un lado y por el otro lado de la cara estaba completamente rasurado, supongo que para crear confusión en el enemigo y pensé si quizás se había puesto de moda dejarse un lado de la cara completamente repleto de barba y afeitarse muy apurado el otro lado, de todas formas había un perro guardián al que habían disfrazado de dinosaurio pero era pacífico y yo pasaba a su lado y no me hacía nada.
En la base me vendió dos camisetas rusas para mis sobrinas un chico que trabajaba allí, también le dije que si vendía tabaco porque tenía muchas ganas de fumar. Yo tenía que coger un tren hacia Madrid.
El problema era que no podía encontrar la salida de la base naval, había un camino de tierra y unos sembrados que daban a la autopista y la autopista era la autopista de Madrid, pero yo no encontraba la salida. 
El chico que vendía camisetas también vendía pantalones vaqueros de imitación, pero a treinta euros. Sin embargo las camisetas costaban sólo 50 céntimos...¿Por qué eran tan baratas las camisetas rusas? No lo ´se. Pero eran muy bonitas. Después se las vendía a mi madre por un precio mayor pero ella notaba que la estaba timando, se daba cuenta de que las camisetas me habían salido más baratas y ella las quería para mi hermana, el precio se lo digo en pesetas y ella me paga en pesetas o está a punto de pagarme en pesetas. Volvíamos a tener la peseta en España y se podían comprar las cosas tanto en pesetas cómo en euros.
Cuando cogía el tren, el tren arrancaba sin mi y cuando volvía subir al tren, el tren me dejaba en tierra por un sistema aerodeslizador y no conseguía viajar hasta Madrid. Logré coger otro Tren pero era el que iba del pueblo marítimo a Málaga. Debíamos haber estado en Cádiz. En Málaga tenía un amigo pero el amigo había cogido el mismo tren para Madrid que debería haber cogido yo, pero con éxito.
¿Por qué no podía viajar hacia Madrid? ¿Qué iba a pasar en esa ciudad para que Dios me estuviera impidiendo llegar allí? ¿Habría un atentado terrorista pronto? ¿Habría en Madrid un gran atentado terrorista y por eso yo no podía estar allí? ¡No lo sabía!
Tenía recuerdos de la base naval, era casi cómo un pueblo...me pareció entender que ya había estado allí antes.
Y el día anterior disfrutar de muchas horas frente a la pantalla de la computadora, ante unas visualizaciones muy divertidas, muy entretenidas...y el libro de Nietzsche sin leer...
Supe que pronto Madrid sufriría un gran atentado.

martes, 6 de septiembre de 2016

EL VIAJE DEL LAMA LOCO (EL VIAJE DEL LAMA DORADO 2)

En aquel pueblo de los Estados Unidos guardaban el whiskey en el frigorífico y yo me había hecho un adicto a esa bebida y sin embargo tenía que ir siempre a buscarla al frigo de un vecino porque no se podían guardar las botellas que fueran nuestras en el frigo propio, era la costumbre de allí.

Cuando llegabas a casa del vecino éste te leía La Biblia y te explicaba pasajes del Evangelio, pero no recuerdo lo que estuvimos leyendo, sólo sé que al final había un mar, un gigantesco mar y yo me iba hundiendo en él poco a poco pero antes se habían hundido en ese mar muchos, sin embargo cuando pasó yo estaba solo y eso fue después de los cementerios y después de las grandes superficies de saldo donde había que buscar discos metidos dentro de las bolsas de deporte y los discos eran de vinilo y así se podrían comprar muchas ofertas, rebuscando en las bolsas de deporte de otros, que ya no les servían, que ahora vendían.

Entonces recordé mi último verano pasado en Pucela, era cuando el eclipse. El eclipse te daba sueño y al beber cerveza, la cerveza te daba sueño. Entonces me pasaba el día durmiendo para paliar los efectos del eclipse y sentía que algo en mi estaba cambiando y la última vez que me bebí cuatro cervezas parecía que me había tomado ocho y no me lo podía creer, no podía creer lo afectado que estaba y todo era por el eclipse aunque el 29 hubiera una conjunción Júpiter-Venus en la que yo debería haber estado en otra parte, pero ahora es tarde para arrepentirse.

Mientras tanto los aviones de aeromodelismo, unos primitivos drones, eran utilizados por ese pueblo de USA para buscar agua y con el morro cogían agua en abundancia de ríos y pantanos, había que buscar sitios donde hubiera agua, pues el agua era importante y para eso estaban los drones, para buscar agua.

Me dijeron que habían querido decorar el pueblo cómo si fuera Italia pero parecía más bien España y cerca del río habían hecho unos empedrados imitando a las vías romanas, a las calzadas romanas y entonces yo desde las calzadas romanas de imitación hablaba en inglés para saber en qué momento tendría que hacer mi espectáculo de humor en una sala habilitada para el tema y lo que hacía era hablar con el cómico que actuaba antes que yo pero que era depresivo o yo me lo imaginaba muy depresivo y sin embargo su voz me recordaba a la de un antiguo amigo de mi hermano que cayó en una profunda depresión, pero no era él y así yo, por la voz, adivinaba los sentimientos de las personas y pensaba que sería buena idea no hablar muy bien el inglés en mi espectáculo del viernes, sería más gracioso.

Y luego el mar, dentro del mar. El mar inmenso, tardábamos mucho en llegar al fondo, pero no estábamos muertos.

Supuse lo que eso significaba, un gran tsunami se acercaba a las costas de Estados Unidos y morirían millones de personas...¿Pero yo qué podía hacer? En ese pueblo costero de Estados Unidos yo también iba a morir, era tiempo de examen, de mirar dentro de la propia conciencia y saber qué había hecho mal o qué había hecho bien en la vida, y tiempo para poco más.

Me dijeron que a mi regreso las chicas se disfrazarían de hawaianas.

lunes, 5 de septiembre de 2016

LOS OJOS DE LA GENTE, LA LIBERTAD DE LAS PERSONAS

Los ojos de la gente, la libertad de las personas.
Y lo que explora.
Los ojos de la gente, la libertad de todos.
Sólo otra vez.
Y lo que se dice.

Los ojos de la gente cambian.
Cambia la realidad de las personas.
Y tomas aquello, coges aquello, tomas lo otro.

Mujeres de setenta años con un pijama.
Pisos prefabriacados, piscinas metálicas.

El tiempo ardiendo en la superficie dorada de una flor,
cuando es pronto para decirse.

Lo complicado se tuerce,
y el enigma aparece.

Los dos.
Las dos.
La.
Do.

¡Landó!

Pequeña ventaja siempre,
siempre la pequeña ventaja
y pequeña amortajada.

¡Morata de Tajuña!

¡Moraleja!

El relato empieza de una manera que no es posible, alguno que busca algo que no sabe donde está y se vuelve una cosa tonta por unos instantes y luego hay un dolor pero es un dolor de espalda y en la cocina una pechuga de pollo por hacer.

El relato empieza así y mientras lo cuentas alguien va barriendo y alguien se deja el frigo abierto.

Y entonces el tiempo empieza a cambiar.

domingo, 4 de septiembre de 2016

EL VIAJE DEL LAMA DORADO

El mentor sacó unos frutos de pulka y yuma, la chica era de Wichita, era norteamericana y se limitaba a observar, tenía una gran coleta rubia recogida a la espalda, el pelo ya muy largo ya.
Para el azar creativo se hacía submarinismo y también caligrafía, los monos amaestrados recogían las nueces del suelo y barrían el templo con un mandil azul con motivos florales. Debajo estaban las motos aparcadas de hace más de cincuenta años, todavía en uso.
Yo sabía que habría una cena con la gente de los Estados Unidos pero esta vez sólo llegaron las chicas y pensé que era una cena de chicas y que sería un estorbo si me sentaba a su lado, pero me sentía atraído por la chica de Wichita y me puse a su vera.
--Si hablan conmigo yo hablo con ellos--dijo.
Y yo tenía miedo de las abejas que salían de los vasos de zumo tropical, detrás de la verja ella me explicó que sus padres eran camareros hindús que trabajaban para el gobierno de los Estados Unidos, me fijé en ella y por un momento me pareció que podría tener algún rasgo exótico.
--Todo es igual detrás de la verja--me dijo--.Todo es lo mismo.
Y entonces me pareció vislumbrar unas casas similares a las construcciones de los pueblos alemanes pero en versión más pobre, podría tratarse de la frontera de Hungría, y eso si no lo estábamos imaginando.
Luego por el pueblo los viajeros turistas del autobús se desperdigaron, no tendrían más de treinta años ninguno. Desde lejos parecían hormigas rojas recolectoras, en el bolsillo me quedaban 150 euros.
Me entró sueño y me recosté a dormir con un almohadón de plumas muy pesado, los zumos me habían dado más sed.
Desde la soledad del templo miraba las estrellas, dos de ellas hacían conjunción, había una gran belleza en aquella noche clara, sin embargo las estrellas no eran demasiadas, miré un rato cómo me crecían las uñas de las manos, sentía que me crecían las uñas de las manos al escuchar el sonido que llegaba del pozo.
El Maestro nos habían enseñado que teníamos que ser creativos y buscar la belleza y siendo creativos y buscando la belleza podríamos estar en el Amor, así, mientras el planeta entero estaba sumido en el Dolor, nosotros viviríamos sólo en el Amor.
¿Pero qué iba a pasar en el mundo para que el planeta entero se sumiera en el dolor?
Despacio iba aprendiendo a no dejarme influenciar por las políticas de los países y por el miedo en toda sus formas que hacían brotar en las mentes del pueblo sus gobernantes para alcanzar y tener un mayor control sobre ellas.
El miedo conduce a la oscuridad y la oscuridad a la falta de amor y la falta de amor conduce a un mayor miedo, al final la vida en el mundo se convertía en un infierno.
El Maestro nos había enseñado a centrarnos tan solo en la creatividad y a tener bellos pensamientos y a rodearnos siempre de gente agradable y positiva y a ser posible dulce y simpática. Debemos lograr tener el mejor entorno posible para que se posibiliten nuestros sueños y se materialicen nuestras esperanzas y así, viviendo en la ilusión, seríamos más dignos del Amor de Dios y de habitar junto a todos los demás seres de la Tierra.
Yo trataba de hacer mi trabajo espiritual y vencer el miedo por medio de la creatividad, sin embargo era una responsabilidad saber que el mundo estaría sumido en el Dolor y había cierta cobardía y un cierto mirar hacia otro lado en el hecho de no participar de la mente de ese colectivo que estaría así por algo. De alguna manera sería cómo estar fuera de la realidad y no querer agobiarse por querer buscar remedios o soluciones a los problemas que pudieran plantearse y así mediante el hábito del ejercicio de la bella caligrafía y el Ikebana y también del arreglo de jardines, uno podía inhibirse de los problemas del mundo y ser más feliz, pero los problemas estarían allí y para todo el mundo. Sencillamente con cierta mente negativa acababa pensando que no mirar los problemas del mundo ni instalarse en ellos tampoco era una solución para todo lo que pudiera estar pasando o estar por suceder. De alguna manera cierta cobardía y arrogancia emanaba de aquella situación y no podía sentirme totalmente cómodo a gusto y feliz.
Era sensacional bañarse en la piscina prefabricada y luego al salir todos dejábamos los relojes sobre una estera y al ponérnoslos las baterías estaban calientes y quemaban un poco la muñeca, era un dolor agradable que nos obligaba a sentirnos vivos. El Maestro nos trajo a todos una piscina prefabricada en el templo para que nos olvidáramos de los problemas del mundo y nos centráramos sólo en nuestra creatividad, entonces yo recordé las escuelas de Madrid donde un día fui a pedir un trabajo. Recordaba sus muros amarillos y su techado de ladrillo rojo, ahora estaba viviendo algo muy distinto pero me gustaba recordar cuando viví otra vida, era cómo si me hubiera desplazado a través del espacio y del tiempo y todo lo oía, todo podía escucharlo y todo era bueno, lecciones.
Antes de la chica de Wichita había conocido a una joven gordita con la que tuve un rollito pero ahora había desaparecido bajo su vestido de gasa, fueron unos momentos buenos cuando me gustaba acariciarla y pasé un tiempo agradable con ella que me hizo olvidarme de los problemas del mundo, de hecho los escarceos amorosos son siempre lo mejor para olvidarnos de las penalidades del planeta Tierra, ahora quedaban pendientes la tercera guerra mundial y la caída del asteroide porque en el colapso del sistema capitalista ya estábamos entrando. Y yo seguía teniendo hambre y los zumos tropicales seguían dándome sed.
Me convertí en un profesional de algo, pero no sé de qué.
Un día el Maestro nos avisó de que al volver a casa era mejor que almacenáramos comida y agua para al menos tres meses...

lunes, 29 de agosto de 2016

RECOMIENDO HOY UN LIBRO



EXPEDIENTE ROJAS

Saludos. Hay un magnífico libro en Amazón sobre el viaje ala luna de la Nasa, sobre el viaje que la Nasa lanzó a la luna.
Héctor Rojas es un astrofísico de Venezuela que ha escrito un libro muy interesante sobre alunizajes, sobre un alunizaje tripulado.
Se trata del viaje del Apolo XI o del Apolo 11 si no se quiere leer en números romanos.
Es un libro de novedades en Amazón.
El libro tiene mucha relevancia porque está escrito por un astrofísico conocedor del tema y sabedor de todo lo que sucede y ha sucedido en el entorno de la Nasa.
¿Por qué queremos saber? La curiosidad es innata en todos los hombres, todos quieren saber y quieren saber la verdad y a nadie le gusta que le puedan engañar.
Por eso este libro esclarecerá grandes verdades sobre el vuelo tripulado a la luna, sobre el Apolo XI o Apolo 11.

Recomiendo este libro porque es muy interesante y ameno, de tipo científico y se puede  encontar en Amazón, lo justo para no tener un día largo y estar a lo que uno tiene que estar, y pasarlo bien.

domingo, 14 de agosto de 2016

RECUERDOS, USTED ME ESTÁ HABLANDO DE RECUERDOS...

El momento que llega tiene iniciales de otra parte y un poco más,  el panorama de la destrucción puede ser y mientras tanto nosotros somos los insectos. Vivir para cambiar sanamente o vivir para estar o vivir para pensar sin accidentes en el espectáculo de la lucidez y todo lo que al final estará en tu mirada, luego meriendas y se te olvida mientras te buscas un libro para disfrutar. Que lo que pasa tenga un sentido puede ser cierto o no y siempre depende de lo que busques y que lo que creas te haga más fuerte puede ser cierto o no y depende también de lo que creas. Callarse tiene un valor y ese valor está ahí y es un rompecabezas con el que poder divertirte cuando a lo mejor tampoco quieres pensar en ello por eso se hace necesario un centro y la capacidad para poder centrarse en él, un centro en tu vida que te lime asperezas, te alivie y te baste y ésto es así porque no puede ser de otra,manera pero tampoco importa y a veces da igual. Los recuerdos son del bar Sala en el que bebías cerveza y combinados y los recuerdos son de una tarde que lo pasaste bien mientras alguno quizás cantaba mirándose en el reflejo del servilletero. El bar Sala que antes tenía como dueño al padre de un amigo tuyo. Pasaste buenos ratos allí y te gustaba la calle donde estaba ubicado y todo te trae recuerdos y de alguna manera es así, instantes de felicidad con los amigos de instituto o del primer año de facultad en ese bar, siempre cuando la vida era más fácil. Luego recuerdas un pueblo del sur de España engalanado para las fiestas y hay mensajes que puedes leer colgando de los techos y eso te llama la atención y te divierte y así pasas un buen rato.Vivir ya sin pasión y subyugado y pobre y pensar en un posible fin del mundo cómo todo horizonte posible es en verdad un poco deprimente. Vivir sin esperanzas ni anhelos ni causas y vivir por inercia y estar un poco por tener que estar y saber que hay circunstancias que pueden atravesar una pared a través de los sonidos y de todo lo que se vive pero que nadie puede entenderlo y sin embargo muchos aciertan a saberlo pero nunca es suficiente. De todas formas qué más da, todo está incluso en todo para que luego ese todo de igual y al final lo que sucede, que no lo que pasa, es que da igual todo porque todo es igual. Pero sabes que no siempre ha sido así y eso te hace daño. Te involucras en un sistema de cosas perjudiciales y eso es así porque existen pero otros no pueden verlas y para otros es una experiencia que quedó atrás.En aquellos días comprobé que era la tercera vez en mi vida que me iba de excursión al Curavacas y eso me trajo muchos recuerdos y fue una experiencia importante para mi, bajé del autobús y caminé por unos prados en los que había estado hace veinte años y todo seguía igual. Lo pasé bien. Luego vivir más intensamente y aprender cosas nuevas y en cierta medida ser feliz. Cambia el tiempo y en los días grises de lluvia beber cerveza de importación por los bares irlandeses y recordar otros tiempos mejores con más energía y actividad y estar de buen humor y caminar mucho por las calles. Entrar y salir de los bares y entrar y salir de extraños estados de conciencia que me permitían ser mejor, ser más creativo, pensar con más lucidez y así pasan los días, los meses y los años. Un hombre bajo la lluvia de un cielo nublado entre aceras negras y el tráfico de los automóviles.

miércoles, 27 de abril de 2016

REMEMBRANZA

En la urbanización El Rosario en Mijas Costa había un gran paseo entre los bosques que llevaba a un camping, el camping costaba 400 euros y yo me daba cuenta de que disponía de ese dinero para el mes de septiembre, pues yo estaba con mi familia en un chalet pero con mi dinero me podía quedar un mes más. El problema era que no tenía más dinero que para pagar el camping y luego me faltaría comida y de beber y de fumar. Creo que fue porque me faltara de fumar por lo que no cogí el camping en septiembre y luego estaba el problema del billete de regreso de vuelta a mi ciudad de origen, así que eran varios problemas ya: no tener comida, no tener que beber, no tener que fumar y no tener billete de vuelta. Sin embargo estuve pensando largo rato cómo podría organizarme, se me ocurrió que podía pedir comida a amigos y pescar en el mar y luego recoger colillas del suelo para migarlas en un papelillo y poder fumar. A una caña siempre me invitarían los amigos pero no tenía dinero para el autobús para ir a verlos, ellos podrían venir a verme a mi...¿Y qué hacer sin dinero ni comida durante todo el día y así durante un mes? En el fondo era una locura pero podía haberlo hecho, había hecho cosas peores, sin duda era la mayor aventura de mi vida quedarme en el camping...¡No lo hice por miedo a quedarme colgado! En el fondo quizás me hubiera podido buscar un trabajo y quedarme a vivir en el camping. La idea era tan peregrina que no la compartí con nadie ni la dije en mi casa pero estuve pensando toda una tarde en quedarme en el camping...¿Me hubieran dejado dinero? En esos momentos claro que no...¿Y cómo regresar a mi ciudad de origen? No tenía ningún sentido.

Por la noche en la urbanización El Rosario cantaba una lechuza y yo me comunicaba con ella y me encantaba escucharla, en otras ciudades y en otros países también había escuchado una lechuza por la noche, para mi fue el verano de la lechuza, escucharla todas las noches era algo mágico.

Me despertaba a las nueve de la mañana a escribir mis artículos y todos los artículos los escribía a las nueve en punto y al compartirlos por Facebook y Google Plus decía siempre "El artículo de las nueve" y me sentía satisfecho de haber trabajado, me acostaba yo siempre a eso de las once de la noche y no salía a esas horas a ninguna parte, pero por la tarde me bajaba a los bares y desde los bares una vez, en una cabina cercana, llamé a mi psiquiatra y estuve hablando un rato con él, se alegró de que estuviera bien, sabía que le debía dinero pero le conté mi situación y lo comprendió y ahora o tengo con él una deuda de 300 euros o me la ha perdonado, porque el caso es que nunca volví a saber nada de él después de esa llamada. Era muy buena persona.

Todo ésto ocurrió en el mes de agosto del verano del año 2014, yo todavía tenía la barba negra y no me habían salido canas todavía y además el pelo de la barba lo tenía duro y negro y espeso y luego en un par de años se me puso ralo y blanco, envejecí muchísimo y me afilié a la cofradía de las barbas canosas.

Algo pasó con mi tarjeta bancaria, me deshice de ella, la corté en cachitos y la tiré por un sumidero, creo que me dio una paranoya con mi tarjeta bancaria y desde entonces no he vuelto a tenerla.

Me encontré unas gafas en la playa que costaban 90 euros y mi hermana me las compró por diez y con esos diez euros y algo que me prestaron cené en un restaurante hindú con mis amigos. Fue una buena noche. Esa noche llegué a media noche a mi casa, la vez que más tardé regresé.

No sólo me encontré unas gafas, también me encontré una moneda de dos euros y me compré dos latas de cerveza en un supermercado y una tarde me encontré un billete de cinco euros tirado en la calle de la urbanización y me tomé una cerveza Guinnes y le pedí al camarero que me hiciera una foto bebiendo, el camarero era mucho más alto que yo y en la foto que me hizo parezco enano y cabezón, aún así la compartí en el Facebook.

La Guinnes costaba 4.50.


Recuerdo que estaba entonces bastante delgado.

Mi jefe me pagó una vez 30 euros y otras dos veces 30 euros también, iba al banco de Marbella y me sacaba los 30 euros íntegros y me quedaba por el pueblo tomando unas cañas y luego volvía en autobús todo contentillo. La verdad es que aquel verano mi jefe me pagaría cómo unos 100, 150 euros y con eso tiré todo el mes de agosto porque tenía comida y techo en el chalet de mis padres que era alquilado. La mayor parte de la veces me compraba latas de cerveza que me bebía en la playa y también viajé a ver a unos amigos pero el billete de autobús era sólo uno con veinte y llegabas en 24 minutos.

Yo estaba a 24 minutos de donde vivían mis amigos y alguna vez que otra hice el trayecto andando por la playa y entonces tardaba 45 minutos caminando bajo el sol.

Esa caminata me agotaba y luego no tenía fuerzas para nada más así que siempre que podía cogía el autobús.

Estuve aquel verano de bastante buen humor, y eso fue lo mejor y más importante.

A los dos días de irnos la urbanización se quemó por completo y salió en las noticias, mi madre había soñado que sucedería eso y yo también había soñado lo mismo. Mi madre y yo habíamos soñado a la vez que la urbanización se quemaba y luego sucedió tal cual. Nos impresionó un poco a todos. Pasó tal cual lo soñó mi madre y parecido a lo que había soñado yo.

Entonces me di cuenta de que el psiquismo que yo tenía me venía de mi madre.

Pensé si sería por eso por lo que me volvía loco a  veces o por lo que me había vuelto loco.

Una vez vi bajar una figura negra del cielo y meterse en la piscina, me di cuenta de que estaba teniendo una alucinación derivada del cansancio y la luna y me acosté a dormir, algo impresionado. No recuerdo muy bien cómo fue pero no estaba asustado, y si de alguna manera conmovido. Tal vez fuera un hada o un elfo o una ondina.

Ese verano escribía historias de amor en un blog que decoré con un automóvil de bella factura, eran historias de amor muy profundas en un blog que me abrí con una cuenta de hotmail. Un día escribiendo me dio una paranoya y lo dejé, me estaba cargando mucho psíquicamente, las historias eran buenas pero muy tristes y yo prefería que no se supiera quién era el autor. No sé qué me pasó pero una noche escribiendo me sentí fatal y abandoné el blog y no volví a abrirlo y ahora ni siquiera recuerdo cómo lo titulé, está perdido en la Red entre montañas y montañas de información y ya lo he olvidado. En un principio escribía para desahogarme pero luego algo me pasó, quedé muy afectado al leerme a mi mismo y tuve que dejarlo, me sentía fatal. No recuerdo bien qué me pasó pero pasé mala noche aquel día, una sensación muy desazonante y descorazonadora.
Sin embargo recuerdo que una de las historias debería haberla guardado porque era genial y estaba muy bien escrita, aunque fuera el relato de un loco.

Luego enloquecí y me pensaba que me estaban hakeando las cuentas del móvil y que tenía un haker que quería hacerme daño y que había bloqueado todas las cuentas de mi correo hotmail, mi cuñado me ayudó a tranquilizarme pero yo pensaba que había alguien por ahí en la red que quería perjudicarme y durante un tiempo pensé que alguien me espiaba y me perseguía por la calle y miraba las caras de la gente cuando pasaban junto a mi dentro de sus coches, por si reconocía a alguna persona pero todo fueron imaginaciones mías.

Estaban terminando las primaveras árabes y yo pensaba de todo, desde que me acechaban terroristas islámicos hasta que un admirador de una amiga mía se había puesto celoso conmigo y había contratado a alguien para perjudicarme.

Así fue cómo tuve al menos tres paranoyas ese verano, pero estaba medicado y lo que pasaba es que me había tirado tiempo sin tomar la medicación aunque ahora la estuviera tomando y por eso me daban neuras y paranoyas, también a veces me encontraba sin saber por qué de un terrible más humor y todo era porque me había estado quitando la medicación dos años.

Paseaba por la calle pensando que yo era el objetivo de un grupo extraño o terrorista y pensaba que en cualquier momento me podían matar. Sin embargo no hice ningún comentario para que no me subieran la medicación y se me pasó con el tiempo.

El caso es que mis cuentas de hotmail nunca más las pude volver a abrir.

Recuerdo el sabor de la cerveza ese verano en un parque en el que tiraban basuras pero la suciedad cómo que te hacía compañía. Allí entre la suciedad de ese parque al que por marrano no iba nadie me tomaba las cervezas que me compraba en el supermercado en vez de tomarlas en la playa porque así al menos estaba a la sombra de los frondosos árboles con mis pantalones de ciclista y mis gafas de sol. Me sentía protegido en aquel lugar y me hacía fotos, las cervezas del super estaban calientes pero me daba igual porque era cómo beber vino entonces, recuerdo que me bebía una cerveza y me sentaba cómo una copa de vino y no sólo por la temperatura.
En el supermercado había un chino al que una vez unos hombres extraños le quisieron invitar a una fiesta y el naturalmente declinó la invitación.
Yo sentí mucha maldad en aquellos hombres que invitaron a su fiesta al chino, el chino que no era tonto muy tranquilamente y sin esfuerzo les dijo que de ninguna manera iba a pasarse por su fiesta.
Hay gente muy rara en la costa del sur de Europa y del sur de España, lo mejor es no confiarse.

Recuerdo cuando me bajé por el paseo urbanizado de El Rosario y en la parte baja vi en restaurante hindú y allí estaba Parvitz trabajando y me saludó y se extrañó de verme, habíamos coincidido en aquel lugar de vacaciones, yo estaba justo en la urbanización donde él tenía su restaurante hindú.
Me hizo ilusión verle y más ilusión me hizo descubrir un supermercado que abría hasta las diez de la noche y donde me podría comprar mis latas de cerveza. Muchas veces viajaba en autobús desde aquel lugar-urbanización-pueblo de la costa del sur de España donde vivía mi amigo David y al llegar antes de las diez de la noche tenía algo de dinero para comprarme unas latas pero una vez recuerdo que tenía dinero para unas cañas y me metí en una pequeña venta que había cercana a la urbanización y me tomé dos cañas que me supieron a gloria y cuando tenía dinero me iba hasta el bar irlandés del otro lado de la carretera y allí me sentía bien aunque un poco culpable por gastarme tanto dinero y cada vez que iba a ese bar irlandés me hacía fotos que me las subía al Facebook y la mayor parte de las veces que fui no había nadie porque era realmente un bar nocturno aunque abriese por la tarde y yo iba por la tarde y a las seis o a las siete me tomaba una Guinnes y por lo general estaba yo solo o con un par de personas a lo sumo. Creo que por la noche se animaba bastante pero por la noche nunca fui.

El verano del 2014 fue un buen verano, me pillaba la urbanización donde veraneaban Charlie, Arturo, el jabacuc y David a tan sólo 24 minutos o 25, y también estaba Jaime con el que me fui de pesca un día y me presentó a su nueva novia que era diez años más joven que él.
También pude ver a Marta en la playa y hablar con ella y me decía que me encontraba muy bien y yo venía sin embargo de haberme pasado cuatro años completamente loco pero ya me estaba medicando y estaba mejor.
Un día creo que me puse a hablar con Marta de mis sensaciones más íntimas y entonces ella se dio cuenta de que andaba todavía un poco mal y en medio de una paranoya que me dio estuve quejándome de mi suerte y yo la vi a ella llorar un poco preocupada porque sabía que estaba pasando por un mal momento, a pesar de todo me dijo ella que me encontraba bien pero lo cierto es que estaba preocupada y aquella tarde que me desahogué con ella se percató de que tenía muchos agobios. Yo me estaba curando mentalmente pero todavía no estaba bien y sin embargo excepto Marta y mi familia nadie lo notó

Por la tarde quedaba con el jabacuc en la playa de los belgas y me iba andando por la playa y tardaba 45 minutos, se me hacía eterno y mientras miraba la playa pensaba que esto no lo tenía yo todos los meses del año y procuraba disfrutar del paseo.

No entiendo muy bien a qué se debían mis adicciones que realmente eran mínimas porque con tres o cuatro cervezas al día ya estaba listo, pero al pasar por un karaoke que había para extranjeros muy lujoso en la urbanización me di cuenta de que yo no iba a entrar jamás allí ni a tomar un café y todos los días pasaba junto al karaoke y sabía que aquel lugar no era para mi y de esa forma en todo el verano no entré, escuchaba la música que salía del pub al pasar pero nunca entraba y así de esa forma me iba hasta el super a comprarme mis latas con unos céntimos y me daba cuenta de que realmente yo era muy pobre y que mi problema principal no era que me tomara tres cervezas al día sino que no tenía dinero ni un trabajo bien pagado ni una casa propia ni una vida propia. Yo era el típico veraneante pobre y sentía lástima de mi a veces mientras las hormigas recorrían el teclado de mi ordenador personal.

Cuando sea rico haré mejor las cosas o las haré de otra manera, sé que un día estaré muy bien de dinero, no sé cómo lo sé pero lo sé.

Recuerdo que había unos pisos pobretones ante la entrada de la urbanización con gente muy humilde viviendo en ellos, andaluces sobre todo y pensaba que por lo menos ellos tenían en una casa en un lugar con un clima privilegiado y que vivían allí todo el año trabajando de obreros o de camareros o de reponedores en los supermercados. Personas que llevaban una vida sencilla y a las que les construyeron detrás una urbanización de lujo, tenían un descampado de tierra para aparcar los coches así que también tenían coches. Es decir, no eran pobres, tenían lo suficiente. Lo que pasaba es que vivían ante la opulencia de muchos. Yo me hubiera conformado con esa vida sencilla y al pasar por los pisos pobretones imaginaba que tenía una vida allí y una estabilidad y una familia y un trabajo y algo de dinero para mis vicios...me sentaba en el banco que daba a la parte de atrás de aquellos pisos y veía entrar y salir a gente muy humilde e imaginaba sus vidas y concluía que en el fondo ellos tenían mejor suerte que yo.

Recuerdo también que mi hermano y yo un día fuimos detrás de mi padre a pedirle perdón por algo y yo le pregunté sobre si iba a haber una tercera guerra mundial.
--Sí--me dijo--y luego señalando a mi hermano:-- y tú morirás--y luego señalándome a mi:--y tú morirás.
Y luego añadió:
--Pero tu morirás rodeado de tu famila y tus seres queridos y no te dejaremos solo
Se refería a mi por lo que supe enseguida que mi hermano iba a morir de repente y quizás en algún lugar desconocido.
Y también supe que llegando la tercera guerra mundial yo iba a morir de enfermedad y acompañado.
Así que concluí que me quedaban cinco o seis años de vida desde el 2014.
Eso me hizo beber un poco más aquellos días y pensaba en mi muerte, en cómo sería. Seguramente un cáncer por fumar desde los 16 años. Tampoco el alcohol ayudaba.
También podría tener problemas de riñón, puede que los riñones me dejaran de funcionar.
Algo así pensaba. Pensaba en mi muerte y menos en la muerte de mi hermano a quién envidiaba secretamente pues iba a morir de manera súbita y sin darse cuenta. Le pedí a Dios que cambiara el destino de mi hermano por el mío, pero fue un acto muy egoísta...¿Tenía miedo? Estaba desconsolado pero no tenía miedo y sabía que el mundo se acercaría a su fin y quizás eso ya no lo vería.

Y cuando empecé a beber más me acordé del sabor del Nurofén por las mañanas cuando en aquella urbanización-lugar-pueblo del sur de Europa y de la costa del sur de España, me emborrachaba con copas y copas con mi amigo David, Fede el Jaime y Arturo ( y Charlie ) y al día siguiente tenía una leve resaca que se me pasaba rápido con el Nurofén 600 que me tomaba antes del desayuno. No sé por qué volver a beber algo más, aunque por supuesto no copas ni vino, me hizo recordar todos aquellos Nurofén 600 que me tomaba con resaca cuando tenía 23 o 25 años o menos incluso. Nunca fui muy resacoso pero siempre había bebido una enormidad y llegaron a mi recuerdos del Nurofén 600 y me di cuenta de que siempre había tenido buena salud y que eso había sido una suerte y que incluso beber mucho no me dejaba tocado al día siguiente aunque si que es cierto que alguna vez pasé por ciertos estados depresivos.
Sabía a menta y era tomarlo y revivir y recomponerte, una sensación muy agradable.

Luego trabajar textos con un poco de alcohol, abrirse un par de latas de cerveza y empezar a escribir. luego dejar que fluyan las palabras y eso para mi era la felicidad, escribir. Escribir con un poco de alcohol y antes con más, escribir algo colocado. Y con la cerveza venían mis recuerdos de más cerveza y sobre todo los recuerdos de beber cerveza por la mañana en verano y el sabor de la cerveza cuando me piraba las clases del instituto, el sabor de la libertad. Beber a sorbos rápidos y dejar que todo el sabor inundara la boca y saber que es un perfume fresco el que se derrama en tu cuerpo y por tu alma. Y ser feliz así y luego cambiar y cambiar. Luego un nuevo estado de ánimo distinto, diferente. Más cerveza luego, querer beber más cerveza luego y a veces conseguirlo....¿Y sobre qué escribía ese verano? Eran relatos de amor por eso me daba vergüenza firmarlos con mi nombre y los tenía en un blog escondido que luego perdí, el amor te hace débil...  Siempre he pensado eso, que el amor te hace ´débil y te hace sufrir y que hay que aprender a valerse por un mismo y sobre todo a estar solo y a no depender emocionalmente de nadie. Y para eso estaba el alcohol, para tener más fuerza en la soledad y para eso era tan necesario. Quizás me equivoque pero la sensación de estar enamorado merma y debilita y sobre todo te hace sufrir. De alguna manera es una pérdida de libertad pero a veces uno no puede elegir.

Hay algo que tengo presente: cuando veíamos las lluvias de las Perseidas, los meteoritos que caían en la playa, no tomábamos alcohol ninguno. Me gustaría hablar sobre la maravilla del anchuroso espacio pero no tengo palabras, estar y ser uno con el cosmos. Aquellas noches en la playa de aquel lugar-urbanización-pueblo con treinta años o menos viendo la lluvia de meteoritos...¡Y nadie bebía! Estábamos en la playa el Jaime y el jabacuc y David y creo que Charlie y sus novias y mirábamos las estrellas y nadie bebía y nos pasábamos así cuatro o cinco horas mirando al cielo sin necesidad de tomar alcohol. Es mi recuerdo de hacer algo con los amigos sin necesidad de beber además por supuesto de hacer deporte. Y disfrutábamos mucho con la lluvia de estrellas de las Perseidas, sin necesidad de alcohol. Así que se puede disfrutar de la vida sin beber. los cuatro años que había estado fuera de casa viviendo por mis medios y de pensiones realmente bebí mucho y eso me perjudicó. Por eso el recuerdo del espacio, del cielo abierto y claro y cuajado de estrellas por la noche, me acompañaba cómo diciéndome: "¿No ves que se puede ser feliz sin necesidad de beber?" y cuando quería revisar mi vida y veía todo lo que había bebido desde que tenía uso de razón a excepción de 2007 al 2010 que estuve tres años enteros sin probar una gota de alcohol y me aburrí mucho. Había conseguido reducir el alcohol que tomaba a tres cervezas diarias pero a veces bebía más y tomaba incluso seis, sobre todo si era fin de semana. Es decir: me seguía emborrachándome. Me imaginaba que eso tenía que acabar algún día y revisaba mi vida para estar más sano y tener más salud y por eso traía a mis recuerdos las diversiones que viví sin necesidad de beber, y eran unas cuantas...

Pero no tomaba drogas, ni copas ni vino...

Ahora si mirásemos el cielo podríamos ver al planeta Nibiru acercándose a la Tierra y provocando tsunamis y terremotos, el fin del mundo estaba llegando. Quizás no era más que una excusa para no dejar de beber...¡Y también para no buscar trabajo!

Salir con unas monedas, saber que te vas a tomar unas cervezas, eso es para mi la felicidad.
Ser feliz con muy poco, con unas pocas monedas para unas pocas cervezas compradas en un chino, realmente eso me hacía muy austero, la familia no me daba dinero y yo me tenía que contentar con lo que ganaba trabajando haciendo mis artículos y al final lo pasaba bien, pero lo mío para mucha gente no son más que penas y miserias.
Administrarse el dinero para tener al menos un par de cervezas al día, eso era para mi una prioridad.


Después, en la primavera del año 2016, tuve buenos momentos sentado en un banco en una urbanización de Castilla tomando cervezas y me fui a un pueblo cercano y me compré tres cervezas en un supermercado y me las bebí en un banco que miraba hacia la carretera. Realmente economizaba mucho comprándome cervezas en los supermercados, por 72 céntimos me compraba tres cervezas y me sobraba dinero y bastante para otras cosas y de esa forma podía beber todos los días aunque de vez en cuando me acercaba a un quiosco donde las cervezas estaban a 90 céntimos y también me tomaba tres pero al menos eran cervezas frescas y de calidad. Todo aquel tiempo de la primavera del año 2016 cuando empezaba a hacer buen tiempo lo pasé bien y enlacé varios días de bebercio en los que estuve muy entretenido, miraba entonces hacia un parque en el que antes hubo un árbol pero enfermó y lo tuvieron que trasladar de sitio. Yo miraba el espacio que había dejado el árbol y me acordaba de él y entonces pensaba en lo mucho que ese árbol me había hecho compañía cuando no estaba enfermo, se lo llevaron a una especie de hospital de árboles y lo arrancaron de raíz, pero el caso es que el árbol nunca regresó y yo pensaba que de alguna forma había perdido un amigo. Me gusta estar en cierta manera en contacto con la naturaleza, con el mar, los ríos, los afluentes y los árboles y el campo, pero todo siempre en compañía de mis inseparables latas de cerveza y sin embargo cuando llegué a aquel pueblo de Castilla no me senté en un parque porque había mucho ruido sino en un banco al lado de la carretera y veía circular los coches, estuve más tranquilo y lo pasé bien.

Antes de todo ello y después de verano del 2014 llegó el verano del 2015 y sin embargo el verano del 2012 y del 2013 no fui a ningún lugar de vacaciones. Fueron los años en los que no me tomaba la medicación y estuve perdido por ahí, por pueblos de Castilla y por Palencia, León y Salamanca. Sin embargo en 2011 estuve quince días en Granada, pues me pensaba quedar a vivir allí...estuve de pensiones y comí muy poco y daba vueltas y vueltas por la ciudad y me encantaba todo lo que veía. Desde aproximadamente finales de 2010 hasta el verano del 2014 estuve sin tomarme la medicación y estuve cómo una moto, intentaba dejarla por mis medios recurriendo a terapia pero mi cuerpo se había hecho adicto a la medicación y tardé 4 años en asumir que ya no podía dejarla. Cuatro años en los que en realidad estuve muy enfermo mentalmente y por eso acabé en un albergue de caridad, entre otras cosas. Jamás he tenido tanto empuje y tanta energía, vaya eso por otro lado. También conseguí en aquellos tiempos vivir por mis medios y de pensiones. En el fondo cuatro años de aventura sobre los que ya he escrito pero sobre los que algún día escribiré en serio.

Seguía con mis tomas de cerveza en la primavera del año 2016 y la última vez que entré en un super y me compré latas de cervezas y me gasté casi 80 céntimos me dejé otros 80 céntimos para el día siguiente y así gastándome menos de un euro al día podía beber siempre. Esta vez me quedé a la sombra en una parada de autobús y me quedé más fresco pues hacía mucho calor. Las latas se ponían malas en los últimos tragos y sabían a hierro y era algo que ya me había pasado otras veces que los últimos tragos de las latas saben mal. A veces no me daba cuenta pero esa vez me la di y vacié un poco el contenido de la lata en un parque antes de tirarla a la papelera. Pensaba si podría vivir toda la vida así, con 80 céntimos para tres latas al día y dejar que eso fuera toda mi felicidad y pensaba cómo era posible que hubiera llegado a una situación en la que me única alegría era tomarme tres latas de cerveza al día y no recordaba cuándo había hecho otras cosas diferentes para ser más feliz y tenía entonces y así lo sentía un bloqueo mental bastante fuerte y no sabía bien cómo reaccionar ante mi propio íntimo tribunal y me juzgaba pero no quería hacerlo. Temía que con el tiempo me llegara a sentir culpable sólo por tomarme tres cervezas al día y nada más. Era cómo si estuviera esperando un cambio en mi vida que no llegaba nunca después de los años malos del 2010 al 2014 en los que estuve cómo una cabra. Ahora me tomaba unas vacaciones de mi mismo y si no estaba mal sentía que tampoco estaba bien.

La sensación que tenía es que ya había vivido mucho tiempo y que estaba cansado de existir, era una sensación agobiante. Realmente habían pasado demasiadas cosas en muy pocos años y ya se sentía uno harto y cansado. Lo verdaderamente que quería era estar solo, la mayor parte del día lo que quería era estar solo, aislarme, no tener contacto con nadie. Estar solo era todo lo que pretendía y vivir solo sin compartir piso y estar mucho tiempo en soledad. No me soportaba a mi mismo y no soportaba a nadie tampoco y era conmigo con quién tenía que estar en compañía. De alguna manera no me encontraba a gusto en mi piel y eso era una desazón y un peso que llevaba a cuestas todo el día aunque por lo general dormía bien. Cansado de vivir me encontraba pero realmente era cansado de vivir la vida de precariedad y penurias que llevaba, me armaba de valor pero a veces desfallecía y un día y otro se abrían en mi camino y empecé a sentir que nada tenía sentido y eso me envolvió en una especie de oscuridad y esa oscuridad me hacía fuerte. Vivía sin un propósito, sin ninguna ilusión. Por inercia.

Recuerdo cuando iba andando hacia el banco de La Flecha, un pueblo de Castilla, y ahí cobraba mis diez euros diarios y me compraba tabaco y me tomaba dos cañas y me sentía bien. Luego quitaron ese banco. Lo mismo me pasó con el bloguero Muelas Gaitán al que seguía todos los días, de repente en un momento dejó de escribir sus entradas y yo me sentí muy triste. Parecía que todo lo que me hacía ilusión acababa saliendo mal. Me hacía ilusión quedar con mi amiga Rosa y un día no la volví a ver. Me hacía ilusión quedar con mi amiga Ana, y un día no la volví a ver. Me hacía ilusión ir andando a La Flecha a por dinero y un día quitaron el banco. Me hacía ilusión quedar con mi amigo Luis y con mi amigo Manuel y con mi amigo Fer y un día ya no les volví a ver. Había perdido muchos amigos y amigas y me encontraba solo y el simple hecho de que me gustara un blog hacía que luego el blog desapareciera y me sentía cómo maldito y con muy mala suerte pero sabía que Dios tendría un plan mejor para mi y esa era mi esperanza y mi fe, que Dios tuviera un plan mejor para mi. Sólo tendría que esperar.
Y sobre todo me hacía ilusión veranear en la casa de aquel lugar-pueblo-urbanización del sur de España y de la costa del sur de Europa y un día dejó de existir esa casa y dejaron de existir esas vacaciones. Lo había perdido todo. Me hacía ilusión vivir en mi casa solo y también perdí la casa. Me hacía ilusión recibir de vez en cuando dinero de mi familia y también perdí ese privilegio. En muy pocos años había perdido muchas cosas materiales y muchos amigos y amigas. Era cómo si el mundo se estuviera destruyendo a mi alrededor, cómo si hubiera estallado una bomba atómica y lo hubiera consumido todo. Yo había veces en las que ya no podía más. Estaba harto.
Lo peor era que nadie parecía darse cuenta de mi situación, todos tenían sus propios problemas.
Así que me encontré un día sin trabajo, sin dinero, sin amigos, sin casa propia, sin casa de vacaciones, sin novia, sin la comprensión de mi familia, sin ganas de vivir, sin ilusiones, sin fuerzas, sin mi talento para escribir y sin futuro ni expectativas. No podía soportarlo, vivía por inercia y mi única ilusión era tomarme tres latas de cerveza en la tarde y ver internet. Pero sabía que incluso un día internet desaparecería.
Me sentía muy desgraciado.
El planeta Nibiru se acercaba a la Tierra provocando tsunamis y terremotos, también estaba en ciernes una tercera guerra mundial. Así que las cosas podrían ponerse peor...o no. Nunca hay que estar seguro de nada.
Pero si quiero vivir tendría que trabajar. Eso lo sabía bien yo de sobra, que si quería vivir realmente tenía que trabajar en algo. Tener un trabajo sería mi salvación, significaría dinero y capacidad para alquilarme alguna cosa y vivir a mi aire y eso redundaría en mi buen estado de ánimo. Tendría que buscarme un trabajo bien pagado si quería ser feliz, esa sería la solución y lo sabía así que sólo tenía que ponerme manos a la obra y buscar trabajo activamente.


lunes, 25 de abril de 2016

REMEMBRANZA CON ALCOHOL

El viejo banco al lado del mar en aquella urbanización de la costa,el viejo banco en el que me sentaba a disfrutar el sabor de la cerveza comprada en la gasolinera y luego la compañía de Lorena que llegaba tarde. Anocheciendo. El sabor de la cerveza directamente de la lata como a mi me gustaba y saber que detrás del vallado metálico estaba el mar. Y también recordar el sabor de la cerveza muy de mañana, cogiendo calor y todo lo que entonces pasaba por mi cabeza y que era bello con mi gorra para el sol para no quemarme la cabeza y todo en esta linea, todo distinto ya. El sol calentándote mientras bebes una cerveza, placer de dioses. Es así y lo sabes, esos son los mejores momentos de la vida que no te podrá quitar nadie, y entonces piensas que eres escritor y poeta y eso te llena de orgullo y te encuentras muy bien porque eres algo, eres un escritor y un poeta y tienes mucha sensibilidad, tanta y tanta sensibilidad que a veces te volviste loco, pero eso es el pasado y no hay que pensar en ello.
El sol calentando te llega luego en otra urbanización de Castilla mientras bebés cerveza en un parque y lo asocias y te acuerdas, los buenos ratos.
Y tú lo sabias y sabias bien que recordarías siempre ese banco junto al mar y a veces en la playa con tus latas compradas recuerdas el banco, el banco bajo la Luna. 
Y es todo así, bellos recuerdos en los que sólo frente al mar bajo el mágico influjo de la Luna, bebías.
Y ahora pasa el tiempo y estás en Castilla en una urbanización en un parque soleado y lo recuerdas también y sabes que es bueno y eso te alegra.
Tantos años siendo un poeta y un escritor y a veces parece que acaba todo pero todo vuelve a funcionar y a veces el sol se va pero luego vuelve y a tu manera eres feliz, muy feliz.
Muchas veces el alcohol sentaba mal, pero no lo podía dejar. Entonces te dabas cuenta de que tenías una esclavitud con el alcohol, pero eran las menos de las veces y por lo general estabas feliz. Tres años sin beber estuvistey nunca has estado más aburrido porque el alcohol te daba mucho ocio y mucha buena manera de pasar tu tiempo libre. 

¡Es así! Habla José Ángel.

Sin duda no recuerdo las jornadas pasadas en el bar Peloto porque el vino dulce me daba vomitonas y por eso no lo recuerdo ya o quizás es que han pasado treinta años pero la verdad es que si no recuerdo las borracheras del bar Peloto será por algo, porque quizás lo pasé mal aunque fuera eso hace mucho tiempo. No poder recordar lo que hice en el bar Peloto del puerto de Estepona en la costa del sur de Europa y del sur de España, me llena de angustia porque no sé las circunstancias de ese olvido y estoy hablando de años de lagunas mentales en mi cerebro, luego matan a un joven dominicano en Madrid a tiros y se enfrentan neonazis con independentistas en la Universidad pero en aquellos años no había tanta violencia y si ni recuerdas lo que pasaba en un bar era siempre porque estabas muy borracho.

¡Tranquilo José Ángel, no pasa nada!

En el puerto de Estepona en aquel lado donde termina estoy, me encuentro con dos chicos altos algo mayores que yo y estoy ahí, estoy recordando los bares de la zona de arriba donde tomaba copas y entonces miraba hacia abajo y veía otros bares y eso me gustaba.
Estar en la parte de arriba de los bares y saber que hay más bares abajo y todos con su masa de gente. Eso me gustaba y lo recuerdo al final del puerto de Estepona donde sólo hay ya un aparcamiento y se respira paz y un mar sucio demandando de los muelles cómo recuerdos de marinero...y yo estoy recordando la jornada en los bares de arriba del puerto observando los bares de abajo del puerto y eso me gusta y lo estoy recordando cerca de un aparcamiento y no sé por qué. Pero soy feliz. 

¡Muy bien José Ángel, Ddios quiere que todos seamos felices!

En una urbanización de Castilla aledaña a la que yo vivía pusieron un bar nuevo y me fui en autobús, era un bar nuevo de madera y barriles con terraza y techado en ella, todo de vigas rosas, en plan refugio de montaña. Fui a las dos de la tarde a tomarme un aperitivo y a la camarera le conté que trabajaba para las gafas GoogleGlas y ella puso mucho interés y pasé un buen rato pero a la vuelta me perdí caminando y tardé en llegar a casa. Lo pasé bien de todas formas. Pero soy feliz.
Soy feliz ahora recordándolo, pero hay sombras.

¡Siempre hay sombras José Ángel, pero Dios es luz!

Es el problema de las adicciones lo que ha marcado mi vida y siempre he querido cambiar y con el tiempo dejé el hachís y la marihuana pero ni el tabaco ni el alcohol pude dejarlo, bien es cierto que fui bebiendo menos. Dejé las copas, el vino y los licores pero me tomaba cuatro cervezas al día. No podía dejar de beber y tenía un problema y lo sabía. Un problema de adicción al alcohol y quería quitármelo también pero el momento de mi felicidad mayor era cuando estaba bebiendo mis cervezas y ese era el mayor momento de felicidad que tenía durante el día y no encontraba otro y eso me hacía sufrir porque lo que me pasaba era que no era en absoluto feliz y esperaba una tercera guerra mundial y un fin del mundo porque en el fondo quería morirme pues ya estaba harto de vivir pero mis creencias impedían que me suicidara. Estaba muy cansado y muy harto de la vida y muy disgustado con lo que estaba pasando en el mundo y en mi país. Estaba lleno de tristeza y ciertamente deprimido y disgustado con mi persona y tampoco me gustaba yo ni tenía novia ni amigos y muy aislado socialmente ya no iba al cine ni a teatros ni a museos y leía muy poco. Le pedía a Dios más paz y más felicidad y rezaba por las noches y de vez en cuando iba a misa para ponerme en paz con Dios y ser mejor persona y así pasaba los días de mi triste vida, viendo todas las noticias sobre el fin del mundo en Internet y esperando que llegará la extinción. Trabajaba como desarrollador de contenidos web y eso me daba dinero tan sólo para fumar y beber y así era medianamente feliz mientras bebía y fumaba y el resto del tiempo lo que quería era morirme y dejar de existir y si escribía era sólo para quejarme o para recordar aquella urbanización-lugar-pueblo donde fui muy feliz de adolescente y de jovencito y atestada esos recuerdos y los compartía con amigos pero sólo temía al juicio de Dios sobre mi vida porque aunque nunca había sido malo tampoco había sido bueno y así me levantaba todos los días y miraba las noticias esperando que hubiera empezado una guerra mundial pero una vez me decía no temas y también despacio puedes cambiar. Y hubo un tiempo en que quería ser un escritor como Mishima pero luego todo eso acabó junto el final de mis ilusiones y eso era lo que me pasaba realmente que ya no tenía ninguna ilusión por vivir a parte de las cuatro cervezas que me tomaba casi a diario y vivir con mis padres y sin dinero después de tanto tiempo por mis medios también me estaba matando y me infantilizaba y me hacía sentirme inseguro en medio del colapso económico que había sucedido. No tenía ni fuerzas para llorar porque tomaba una medicación que no me hacía estar ni muy arriba ni muy abajo y tal vez esa medicación impedía que expresara o desahogara mi dolor y tristeza y pasaban los días y yo sabía que todo era esperar un cambio en mi que se produjera a mejor y poder cambiar a mejor y ser otra persona y así había pasado por sucesivos estadios depresivos en mi vida pero el de la primavera del 2016 me golpeó fuerte y fue peor que el del año 2012 y yo sólo quería beber y morirme y recordar aquella urbanización-pueblo-lugar donde fui muy feliz y quizás volver a vivir allí sería la solución pero no tenía dinero ni medios y me sentía viejo pero no cansado porque todo me producía ansiedad y eso me daba mucha energía y por suerte todavía no tenía los nervios destrozados y había algo de templanza en mi gracias también a mi conciencia social que me hacía saber que no era el único que estaba sufriendo en el mundo y a mi resignación cristiana y quizás si me vinieran unas viejas amigas a ver estaría mejor o si tuviera mi propia casa o si pudiera vivir en donde quisiera. La sensación era la de estar pasando por una prueba puesta por Dios. No vivía a gusto, no vivía bien pero no me faltaba de nada ya que comida y techo tenía en casa de mis padres pero ya con más de cuarenta años eso me minaba mucho y no tenía fuerzas para encontrar una salida y pedir ayuda a Dios parecía que se había convertido en asumir una dura prueba y yo pensaba si algún día pudiera ser feliz.

¡Tranquilo José Ángel, estamos todos en manos de Dios!

domingo, 10 de abril de 2016

DE PATITAS EN LA CALLE

El casero le dijo que tenía dos horas para recoger todas sus cosas y marcharse. Su jefe esta vez no había llegado a tiempo con el pago de la habitación y el casero se cansó de esperar, de hecho ya estaba advertido de una vez anterior y por eso al casero no le costó nada echarle.

El chico se dio cuenta de que no podía contar con la familia porque tenía serios problemas con ella y que tampoco tenía ningún amigo con coche y que en dos horas su jefe tampoco podría venir a socorrerle.

Primero llenó la bolsa de deporte con toda la ropa y sus utensilios de higiene y luego cogió la comida que tenía y la metió en dos bolsas de plástico, las toallas no cabían en ninguna de las bolsas así que se las tendría que poner al cuello.

Con las dos bolsas de comida y la bolsa de deporte más las toallas en el cuello ya no podría llevar nada más y tenía que deshacerse de su equipo de música, sus libros, la cafetera y el microhondas.

Cómo debía al casero 20 euros de un mes anterior decidió dejarle la cafetera en pago y escribió una nota al lado de la cafetera diciendo que se quedara con ella y que así la deuda estaba saldada.

Los discos de música eran muchos y variados y sólo los mejores cabrían en su bolsa de deporte, los demás tendría que tirarlos.

Una vez que preparo las bolsas sacó el microhondas y lo tiró a la basura junto con los discos y algunos libros, el microhondas hacía tiempo que no funcionaba bien y no sería una gran pérdida.

Consiguió meter el equipo de música y los bafles en una bolsa grande y entonces se dijo que llevaría la bolsa en bandolera y con una mano las dos bolsas de comida y con la otra la bolsa del equipo de música pero así tampoco podría llegar muy lejos, sobre todo con las toallas al cuello dando calor y además tenía que llevar la cazadora puesta, no iba a dejarla allí, con lo que pasaría si cabe más calor.

Dejó todo recogido después de tirar el microhondas y los discos, también puso su portacedés junto al equipo de música con los cascos.

Salió a la calle muy apenado y compungido sin saber donde ir y de camino entró en el bar donde las tres camareras que atendían habían sido su única amistad en todo ese tiempo.

Claudia estaba en la puerta barriendo y le vio llegar sobrecargado.

--Me voy a vivir a Santander--mintió--. Ya nunca voy a volver por este barrio, me han echado de la pensión.

--Lo siento--dijo ella--y le dio dos besos a modo de saludo. Parecía un poco afectada pero no mucho.

--Toma ésto es para ti--y le entregó la bolsa con el equipo de música--y ésto--dijo señalando el portacedés con los cascos--es para Rebeca y para Sara que está estudiando este libro grande diccionario de inglés.

La camarera se puso muy contenta y le volvió a dar dos besos. El muchacho se sentía liberado de su pesada carga en parte, se enredó un poco con las toallas que llevaba al cuello la joven camarera al besarle y sintió entonces un poco de vergüenza de que todo fuera tan ridículo.

La camarera sabía que el muchacho no se iría a Santander y que tenía una enfermedad mental. Pero no le quiso preguntar hacia donde se dirigía realmente.

El muchacho tenía 200 euros en el bolsillo y bastante comida, iba a coger un tren en dirección a Palencia donde había una habitación por 16 euros al día, allí viviría un tiempo sin gastar mucho mientras se ponía en contacto con su jefe, al fondo de la bolsa de deporte estaba su ordenador portátil con el que trabajaba.

Camino de la estación de trenes llamó dos veces el casero, era porque no quería cómo pago la cafetera y le seguía debiendo veinte euros. Le colgó el teléfono y luego no se lo volvió a coger nunca más. Le parecía terrible la falta de humanidad de su casero que le había dejado de patitas en la calle y que no aceptaba la cafetera cómo pago por una deuda. La cafetera por otra parte era de su hermano y tendría algún día que rendir cuentas con él, pero eso sería en otra ocasión.

Palpó la cartera con el dinero al subir al tren y se sintió mucho mejor, calculó que podría vivir dos semanas en Palencia hasta que su jefe volviera a pagarle dinero y tal vez con suerte le adelantara algo pues le debía una explicación por no haber llegado a pagar su pensión a tiempo.

Cuando el muchacho llegó a Palencia ya se encontraba de un excelente humor, saldría a beber algo por la plaza mayor de la ciudad y sus populosas avenidas mientras seguía viviendo de pensiones un mes más, así hasta que el dinero se acabase.

No pensaba ni por un momento regresar con su familia.

El muchacho despertó en Palencia y se sentía feliz aunque un poco temeroso de la vida que le esperaba porque no podía seguir así tan en precario mucho tiempo, pero tampoco quería pensar en ello. Pensaba en sus vacaciones pasadas en algún lugar-pueblo-urbanización de la costa del sur de Europa y del sur de España y se daba cuenta de lo mucho que había pasado el tiempo. Recordó a su amigo David con un coche rojo que le había prestado su jefe, recorrieron con él todo el monte a gran velocidad. David hacía chistes sobre la serie "Padre Coraje" que estaba en la televisión en aquellos días y los chistes eran muy buenos y circular con el coche rojo todo destartalado y de segunda mano por el monte mientras sin duda estaba atardeciendo y todavía había sol era una gran experiencia. Y esa noche el muchacho se puso a escribir sobre ello en su máquina de escribir y mezcló la historia con un sueño que había tenido en el que David y él robaban móviles y luego se escapaban por grandes toboganes, gigantescos toboganes que daban al mar. Se subían en los toboganes y acababan cayendo al mar con los teléfonos móviles robados. Así que con la historia del sueño ficticia de los móviles robados y con la historia real del coche destartalado del jefe de David circulando por el monte a toda velocidad, el muchacho escribió una historia que acababa en un casino para darle un toque elegante. Fue un bello cuento escrito en una sola noche y luego se perdió, nunca más supo donde estaba ese cuento...pero el muchacho sabía que podía escribirlo entero de nuevo otra vez, tal y cómo lo había escrito o muy parecido.

El muchacho tomó una ducha y salió por Palencia a dar un paseo, buscó trabajo en el ayuntamiento pero no había nada. Le cogieron los datos y le dijeron que le llamarían si había alguna cosa. Luego se fue a la pensión y se puso a escribir los textos para las páginas webs en las que trabajaba, a los tres días su jefe le hizo un ingreso en Cajas Rurales Unidas de Castilla y León y le pidió volver a Pucela porque necesitaba tratar temas con él y tenían que reunirse en la oficina. La aventura de Palencia estaba terminando.

No siempre había momentos buenos en aquella urbanización-lugar-pueblo del sur de Europa y del sur de España porque a veces las bebidas o el hachís sentaban mal y daban paranoyas y entonces era el momento de compartir las paranoyas de los porros con los demás y así descubrió que su amigo Charlie se había tirado siete días sin dormir por fumar porros o cómo acabó creyendo que los extraterrestres querían secuestrarle y meterle tubos por la nariz. El hermano pequeño del jabacuc había tenido dos amarillos, un amarillo era tener un desvanecimiento por sumar porros, perder el sentido. Perder el sentido por fumar porros se llama tener un amarillo y el hermano pequeño del jabacuc ya había tenido dos. Entre todos los amigos contaban cómo les habían sentado mal las drogas alguna vez y cómo lo habían superado y lo mejor es que nadie iba al médico ni al psiquiatra y todo el mundo esperaba a que se le pasara con el tiempo. Había un chico del pueblo que llegó a creer que tenía un gorila subido a su espalda y que iba con él a todas partes. Este chico del pueblo tampoco fue a ningún médico, simplemente espero a que se le pasaran las alucinaciones con el tiempo. Había historias demasiado terribles para ser descritas, de gente que no había salido ya nunca más de su estado alucinatorio y todos nos recreábamos con ellas comentándolas. A veces la gente se reunía en un pequeño parque de aquel lugar-urbanización-pueblo del sur de Europa y del sur de España, conocido como "El cementerio" y contaba historias de miedo, del miedo a que te sienten mal las drogas, del miedo a entrar en una paranoya y no poder salir de ella.

El muchacho tuvo que volver a Pucela y se cogió una pensión con el último dinero de su jefe enfrente del Hospital Clínico Universitario por 20 euros día, le hicieron precio. Una vez instalado salió a beber aunque todavía era temprano por la zona de salida del Huevo, zona de marcha de Pucela de bares castizos, pero cómo era temprano no había nadie.

Entonces en un bar solo y bebiendo solo el muchacho se preguntó cuánto tiempo más iba a seguir bebiendo, se lo preguntó con verdadero interés en el espacio de autoobservarse. Llevaba bebiendo toda la vida desde que tenía uso de razón a excepción de tres años enteros que se pasó sin beber y que fueron muy tristes. Ya había conseguido desde hacía años dejar la marihuana y el hachís pero pasaba el tiempo y no podía dejar ni el tabaco ni el alcohol y se dio cuenta de que era muy dependiente de esas dos substancias, bastante dependiente.

Entonces fantaseó con vivir en un monasterio. Estaba harto de la vida y tampoco ya iba a conseguir novia ni le interesaba volver a estar en pareja. Entonces pensaba el muchacho que vivir en un monasterio era la opción ideal. Había monjes que hacían cerveza y sólo era cuestión de enterarse qué comunidad de monjes hacían cerveza para poder integrarse allí. Y sólo era cuestión de tiempo que acabara ingresando en un monasterio tal era el largo cansancio sobre la vida y el mundo que tenía, en el fondo el muchacho quería retirarse del mundo y no vivir en él y no se iba a suicidar y entonces sólo quedaba la opción de encerrarse en un monasterio. Pidió otra copa y se dio cuenta de que lo estaba pasando realmente mal viviendo en precario, con exiguo dinero para comer poco y mal y para pagar una habitación y luego lo poco que quedaba lo reservaba para tabaco de liar y cervezas y vinos y alguna copa. Pero lo más triste era cuando no tenía dinero para tabaco y tenía que recoger colillas de los ceniceros de los bares y del suelo de la calle, colillas que luego migaba para meter el tabaco en papelillos de fumar pero a veces no tenía papelillos de fumar y se hacía un cigarrillo con papeles de periódico sacados de los contenedores. Por eso quería vivir en un monasterio, en el fondo era porque no podía dejar de beber ni de fumar. En el fondo el muchacho quería limpiarse de sus últimos vicios y ser sano y saludable y vivir en perfecta comunión con el espíritu de Dios cavando zanjas o trabajando en una granja o haciendo vino o cerveza. La sensación de hartazgo era tal que pensaba incluso en morirse pero nunca en suicidarse, nunca pensaba en el suicidio porque iba en contra de sus creencias, pero pensaba mucho tiempo en morirse, en morirse para dejar de sufrir y eso le daba ganas de beber más y beber más le daban ganas de morirse.

Y entonces recordó los buenos años en la urbanización-pueblo-lugar del sur de Europa y del sur de España.
Recordó las tardes y las noches en un parque llamado "El cementerio" donde se reunía con chicos de su edad. Luego muchas veces soñaría con ese parque y volvería a él en sueños. Una vez tuvo un sueño con aquel lugar, pero se accedía por otra puerta, una puerta que no conocía y al lado de la misma había un bar y era un bar que no conocía. Había veraneado siempre allí y no sabía que aquel espacio tenía una puerta de atrás, curiosamente esa puerta de atrás daba directamente a Marruecos y hacía frontera con ese país y desde la frontera podía ver muchas veces a la gente de Marruecos siempre alegre y divertida, pasarlo muy bien. Entonces soñó que tenía un amigo, un amigo que le comprendía y hablaba con él con la intención de caerle bien y el amigo estaba casado y se quitó el anillo de oro y se convirtió entonces el anillo en un lingote de oro y luego su hermano le dijo que había robado un banco y que pensaba repartir el dinero. Eran sueños con oro, dinero y bares y misterio y amigos, eran sueños bonitos que acababan en "El cementerio" pero "El cementerio" ya era otra cosa, mucho mayor, con más espacio y bares y grupos de gente que con facilidad se hacían amigos del muchacho y era todo idílico y perfecto con dinero y bares en abundancia, en definitiva era todo un sueño.

Siempre tenía sueños con su lugar de veraneo el muchacho en precario y esos sueños que tenía le hacían pasar unas pequeñas vacaciones de nuevo, muchas veces en los días de invierno tan duros de Pucela le llegaban sueños de calor y de mar y de playa y disfrutaba en compañía de su amiga Marta con la que llegaba a haber juegos eróticos, eran sueños vacacionales, esos sueños de evasión, ese tipo de sueños que se llaman de evasión y que los sueñas cuando tienes una vida dura. Y el muchacho en sueños, en las frías noches del invierno de Pucela, siempre volvía a aquel lugar-urbanización-pueblo del sur de Europa y del sur de España, y así era feliz. Siempre volver a los lugares en los que hemos sido felices y sobre todo en sueños.
Pero la vida sigue.

Un jardín, en el fondo siempre hay un jardín. Allí estaba el muchacho en su mocedad más primigenia, allí se encontraba el muchacho en aquel lugar-urbanización-pueblo del sur de Europa y del sur de España, allí se encontraba siempre en ese jardín bebiendo y fumando y así había sido feliz y el muchacho no quería pensar que había sido feliz por beber y fumar pero había sido feliz por beber y fumar y pensaba que a lo mejor no se puede ser feliz siempre y se es feliz cuando se es muy joven y muy inocente y luego ya jamás vuelves a ser feliz. El muchacho se sentía muy desgraciado y por eso pensaba en el jardín y los jardines donde había sido muy feliz. De alguna manera siempre buscaba un jardín, en cualquier ciudad en la que estuviera, y rodeado de verde y de la espesura de los árboles se dedicaba a dar buena cuenta de unas cuantas cervezas compradas en un supermercado y si hacía buen tiempo y se podía estar bebiendo solo en el parque, mucho mejor. Pero nunca había sido tan feliz cómo el el césped llamado Rafael o césped Rafael de aquel lugar del sur de España. Nunca había sido tan feliz en medio del buen tiempo con sus deportivas Nike y su camiseta color rosa fosforito y sus pantalones de deporte naranjas. Se recuerda el muchacho siempre así: con unas Nike de moda y los pantalones de deporte naranjas y su camiseta de color rosa fosforito. Así se pasó una gran verano similar al verano de llevar pantalones para bañarse, cuando se puso de moda llevar pantalones para bañarse y el bañador era un pantalón que te llegaba hasta los tobillos y él siempre anudaba un hueso de pollo a su bañador y así iba con un hueso de pollo grande anudado a su bañador para llamar la atención, para que todo fuera más divertido, para sentirse cómo un troglodita.
Así pasaron muchos años, los mejores de su vida.

Ahora tenía que trabajar y ganarse la vida era muy duro y ser independiente era muy duro y ver que todo era muy difícil y que el país había entrado en una gran crisis y que el mundo había entrado en una gran crisis y que las voces agoreras hablaran continuamente de una tercera guerra mundial e incluso del fin del mundo por lo mal que iba todo. Algunos hablaban de caídas de asteroides y otros hablaban de un guerra nuclear entre Rusia, China y Estados Unidos que nos iba a llevar a pasar hambre y miserias en Europa, que sería finalmente invadida. La invasión de Europa: por los chinos, los rusos o los árabes o todos juntos. La invasión de Europa ya se tomaba cómo una realidad, la gente no es tonta.

Tenía el muchacho otro bello recuerdo. Cuando tenía 17 o 18 años se encontraba bebiendo latas de cervezas en el césped Rafael por la mañana cuando le llamó su madre para que le acompañara a hacer la compra en el Corte Inglés de Puerto Banús. Entonces el muchacho guardó una cerveza en su riñonera para bebérsela luego y se subió al Volvo 740 de su madre. Cuando llegaron al sitio ella pidió que le esperara en el garaje y el garaje era un sitio muy oscuro y siniestro y mal iluminado. Sin embargo el muchacho sacó su cerveza y empezó a beberla sentado en el coche mirando a las oscuras paredes y fue muy feliz. Se encontraba a gusto el joven en aquel lugar oscuro y siniestro con las paredes grises y ahumadas. Mientras estaba solo esperando y cómodamente sentado el sabor de la cerveza en aquel lugar le llegó de una manera especial y supo sacarle mucho partido y además cómo antes había estado bebiendo también pudo completar su contentillo ahí mismo y el sitio en el fondo le gustaba. Muchos años después, en el mismo Corte Inglés de Puero Banús su madre le llevó a hacer unas compras y se separaron y entonces él entró en el super y se compró unas cervezas fuertes de Strong Ale y se las bebió en el servicio esperando a que se hiciera la hora en la que había quedado con su madre. También disfrutó mucho bebiendo cervezas a solas en el servicio oscuro y mal iluminado de los baños de caballeros del Corte Inglés de Puerto Banús. Sin saber por qué disfrutó mucho de esa sensación, de esa sensación de ser de alguna manera cómo un insecto.

Los supermercados le gustaban mucho, le gustaban mucho los garajes de los supermercados y también estuvo allí un día con David, Charlie y Alberto y entraron todos a comprar y él se compró unas latas que luego de regreso se iba tomando en el coche. Acompañar a Charlie y Alberto a hacer las compras fue una gran idea, sin saber por qué los grandes almacenes ponían siempre de bueno humor por sus formas y sus gentes y su tránsito y su iluminación y siempre caían unas latas de cerveza que beber de regreso arrullado por el murmullo del tráfico y el trasiego del vehículo a motor. Una sensación que le gustaba. Se miró en el espejo retrovisor y miraba sonriendo. Era feliz, por el clima y el sol y también por el alcohol y el zozobrar del coche. Era feliz y se miró en el espejo retrovisor y tenía una gran cara de felicidad, de mucha felicidad y con el tiempo aquello no se olvida, aquellos momentos felices.

Entonces recuerda el muchacho un día en el supermercado de Riosol en Estepona con el jabacuc y Charlie comprando botellas para hacer botellón en casa de Toñi. Toñi les invitaba a su casa a hacer botellón y ellos tenían que comprar las bebidas. Lo curioso de todo, lo más curioso de todo, es que el muchacho se recuerda comprando las bebidas para hacer botellón en aquel supermercado pero la fiesta que vino después no la recuerda en absoluto...¡Cómo se pondría el muchacho de alcohol hasta arriba para no acordarse del botellón en la casa de la Toñi! No tiene ningún recuerdo en absoluto. Lo último que recuerda es a Charlie y al jabacuc con él comprando bebidas en el Riosol de Estepona.
Y han pasado más de veinte años desde entonces, quizás poco menos...pero no tiene ningún recuerdo de aquella fiesta que debió ser sonada.

Luego a veces el alcohol traía irritabilidad y ganas de discutir y el muchacho se recuerda con su amiga Marta enzarzado en una discusión en el puerto de Marbella pasado de copas y en esa noche le llegó a tocar los labios y correrle todo el carmín y no sabía ni recuerda por qué estaban discutiendo, tenían entonces de 17 a 20 años y recuerda el muchacho que le corrió el carmín de los labios a su amiga Marta discutiendo y fue el periodo de tiempo en el que llegó a aquel lugar un joven de Barcelona que estudiaba medicina y que era muy guapo y muy listo, quizás tenga eso algo que ver...pero el muchacho no lo recuerda bien, pero se pasó con ella y luego la tiró del pelo y la hizo daño, quizás no tuvieran ni 17 años cuando pasó todo aquello, pero no puede olvidarlo porque él era cómo si fuera otra persona. Su amiga no le dijo nada, no se lo tomó en cuenta, sólo le evitó y después no le vio en toda la noche. Pero el muchacho sabe que si eso ocurrió en el puerto de Marbella habría pasado hace más de treinta años...¿Por qué no puede olvidarlo? Porque Marta aceptaba su rencor y le daba con ello la razón...¿Pero por qué discutieron? No puede recordarlo.

Y así grandes lagunas mentales debidas al alcohol y a los porros, grandes lagunas mentales de días enteros y de casi semanas...No puede recordar bien el muchacho, todo ha quedado en el olvido. Se recuerdan algunos buenos momentos y también algunos malos ratos pero lo común se olvida...y nadie sabe por qué es así, pero lo común se olvida, se acaba olvidando.

Y todos los recuerdos le vienen en unos soportales de Pucela enfrente de la biblioteca pública Rosa Chacel. Unos soportales guarecidos de la lluvia y el viento que disfrutan de la calefacción de las casas y los portales aledaños y en los que siempre se está bien. Muchas veces el muchacho se coge sus cervezas y se va a coger calor en esos soportales climatizados mientras degusta las cervezas compradas en el super. Y entonces le vienen recuerdos de su amiga Marta y de por qué se enfadó con ella en el Puerto de Marbella y por qué sucedió todo. Pero ya han pasado más de treinta años y ahora nada de todo aquello tiene sentido. Y eso le da pena al muchacho, que nada de todo aquello tenga sentido ya. Quizás estaba enamorado de ella.

El sabor de la cerveza metálico en los soportales climatizados, el sabor de la cerveza que siempre vuelve y volver a aquel lugar, a aquellos soportales donde en el fondo se ha bebido siempre, donde el muchacho bebía cuando vivía solo en su casa del barrio de La Farola. No le pillaba lejos y se metía en esos soportales a beber, lo prefería a un bar y por allí daba largos y extensos paseos, recordando, imaginando, soñando.

Pasear y ver viejos y jubilados y señoras cargadas por los años, los habitantes de esos lugares. Y ser un intruso en esos lugares para jubilados con buenas pensiones pero estar allí no sólo de paso y estar allí bebiendo y hay pintadas en la pared que dicen barbaridades y luego son tachadas y contestadas con otras barbaridades y eso entretiene al paseante.

Estar allí caliente y guarecido mientras afuera llueve y recordar las aventurillas del verano de aquel lugar-pueblo-urbanización del sur de Europa y del sur de España y para casi todo ha pasado ya diez años y para muchas cosas han pasado veinte años y para algunas otras han pasado treinta. Y no poder volver atrás, es imposible. No poder volver a los 17.
Ni a los 25.
Y seguir siendo el muchacho que recuerda. El joven aún.

Y el sabor de la cerveza acompañando, acompañando siempre.

Y aquel Chico de Barcelona que estudiaba medicina el muchacho lo recuerda por un larga conversación que mantuvieron en Benamara. El estudiante de medicina sostenía que no existía Dios y que el Túnel que vemos al morir se debe a fenómenos neurológicos y químicos pero que realmente no hay más allá, todo es una alucinación postmortem o entremortem. El más allá no existe y quiénes han creído verlo han sufrido una alucinación. Era la opinión de un estudiante de medicina que con 17 o 18 años no creía en Dios. Una persona increíblemente inteligente.
Hizo pensar al muchacho y por eso lo recuerda.

Luego mi vida pegó un cambio en cuanto pasaron veinte años más y ya no era la misma persona, me volví más responsable, desapegado y calculador.

No llegué a comprender bien lo que pasaba en mi vida pero yo no era el mismo y así lo sentía, era inevitable pero así lo sentía. Era inevitable, se había producido un cambio en mi y el cambio había llegado para quedarse pero a lo mejor no porque en este mundo nada es permanente pero a lo mejor algunas cosas si que son permanentes y otras no, pero la tónica es pensar que nada es permanente.

No tengo reparo en contarlo porque dicen que todo cambio que se produce siempre es para mejor, todo cambio que se produce es siempre para mejor, eso es lo que dicen, que todo cambio es para una mayor evolución de nuestra alma. Pero quizás se pueda sufrir una involución, de eso hablaba un filósofo puntero del pensamiento español aunque él pensaba que eso sucedía sobre todo a las naciones y con humildad tenemos que concluir que no sabemos nada y sólo tenemos datos, datos y datos incluso cuando nos lavamos la cabeza en la ducha, datos y datos y los datos están ahí, no hay que tener miedo y sí que hay que tener mucha humildad porque la humildad es importante y también debemos aceptar los cambios cómo inevitables y ser conscientes y también resignados, es siempre lo mejor y cuando se produce en la vida un salto evolutivo hay que darle una bienvenida y cuando se produce un cambio para mejor nunca sabemos a qué se debe que se haya producido y es cómo si Dios tuviera planes para nosotros que no entendemos.

Los planes que Dios tiene para nosotros y que no entendemos son un misterio y se pierde el tiempo pensando en ella o imaginando y un día te sientas en una terraza en la calle y te preguntas qué planes tiene Dios para ti y debes pensar también qué quieres hacer tú, imponderables pueden surgir o quizás no y la sensación es un poco desazonante, cómo si no tuviéramos voluntad pero la voluntad lo es todo.

La voluntad lo es todo y lo sabes, la voluntad de ser y de estar mejor lo es todo y eso lo comprendes y eso es así porque no puede ser de otra manera y sabes que es así y lo comprendes y también lo examinas y los reduces para comprenderlo mejor y bajas a la parte baja de la casa y piensas y siempre pensando te acabas por angustiar y el pensamiento produce neuras y obsesiones y un gran desgaste emocional, pero a veces no es así y lo que sucede es que se trata de tu propia energía que no conoces, y quieres avanzar y avanzas y te saben mal las cosas y no puedes evitarlas y así hasta al final de un pensamiento que encauza a otro y se forma una madeja que no te deja descansar bien por las noches pero al final duermes, con todo duermes y los sueños son aquellos en los que escribías estando en el servicio de los libros y estudiando el COU, los pensamientos se vuelven sueños que te recuerdan que tú eras un escritor. Siempre los sueños te recuerdan que tú eres un escritor y que tienes que seguir escribiendo, los sueños hablan de tu responsabilidad.

Llega un momento en el que te haces más responsable y pones tu voluntad en ser más responsable y entonces piensas que se te pueden abrir puertas, pero tienes un pasado.

Sin embargo portarse bien obtiene sus frutos y lo sabes y quizás la vida sea un poco más aburrida y todo lo que haces es por algo y lo sabes y no es que quieras cambiar es que tienes que cambiar y lo sabes.

Lo sabes.