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viernes, 12 de diciembre de 2025

Un poema con los buenos ratos.

Sacaba mi camisa marrón de mi bota que me estaba molestando caminando mucho por la calle, realmente le había dicho a Chuko que lo que pensaba él de que todos tendríamos que pasar de todos no me parecía bien, cogí un autobús y había una mujer que acogía a los grupos y que era la camarera de ayer, hablo con ella y en un momento dado la digo que nos podríamos casar, el caso es que sigo andando solo, primero por Casites Blanques tras un desacuerdo con la panda de amigos presente y luego por ciudades de Castilla y León, me sentía muy fortalecido, quería reafirmarme.

Voy a una tienda a revelar mis fotos y el dependiente era el señor del asador de pollos, dice que todavía no están mis fotos reveladas y que vuelva más tarde. Cuando vuelvo más tarde me dice que le dé nuevas fotos para revelar porque va muy mal el negocio y no tiene dinero, apuntaba cosas en un folio con un lapicero. Una mujer parecida a Laura O quiere que vaya a su casa a vivir con ella o se lo propongo yo, pero no sale bien y entonces se hacen al día siguiente las malísimas influencias astrales de que después de luchar duramente por lo que quieres cuando lo consigues ya no te hace ilusión.

Tenía una guitarra eléctrica y había decidido a que la segunda mitad de mi vida la dedicaría a convertirme en un músico y que todo era ponerme a ello, compondría canciones. El caso es que era el día de venir un abuelo a dar una charla en el instituto y aparece mi abuelo muy movido y sonriente, parecía muy feliz. Lo que yo no entendía era que estaba haciendo yo estudiando en el instituto a mis años. Estudiaba mucho, trabajaba mucho, preparaba un gran examen, todo el tiempo estaba yo muy concentrado en una actividad intelectual. Salgo al recreo con un amigo con mi guitarra eléctrica y me encuentro una maquinita de vídeojuegos.

Me compro un disfraz de Supermán y resulta que podías escribir en la capa lo que quisieras y volar con ella y yo escribo " VIVA ESPAÑA" y resulta que la dependienta de la tienda de disfraces me riñe porque de haber puesto publicidad para los Estados Unidos me hubiera llevado mucho dinero, total que era el día de visitar los cuarteles donde has hecho la mili y yo voy volando hasta la estación de trenes pero la estación de trenes estaba en llamas porque había habido una explosión de un atentado terrorista, quizás venga un atentado a una estación de trenes ( mensaje del cosmos) pero yo me lo había pasado muy bien volando por la noche por toda la ciudad. El caso es que vuelvo a mi casa de Isabel y hay una fiesta en los jardines de abajo, me llevo unas latas de cerveza de medio litro muy buenas que había comprado mi padre y mi padre me da unas monedas para gastar pero al salir no encuentro ropa buena para vestirme y tengo que irme hecho un hortera con unos calcetines blancos de deporte que se veían entre los zapatos antiguos. Cuando bajo a los jardines estoy en la playa y todo es muy bonito, veo el mar azul y es un flipe y está una tal Ana Lobón ( mensaje del cosmos) que es un pibonaco que se quiere hacer famosa acostándose con famosos, la doy un masaje en la espalda y ella se enamora de mí, luego le pregunta a su madre si se puede dejar tocar las tetas y me enrollo con ella en unos soportales, todo muy tierno pero al final sale mal y se va con otro, yo pensando escribir un poema sólo con los momentos felices vividos que sería algo así: "Mi amigo Manu y yo saltando de alegría porque había ganado un gran premio/ bajarle las bragas a Letizia un viernes por la noche/ beber alcohol en calaveras en un restaurante de Lisboa/París iluminado por la noche con aquella gran novia que te quería...( y todo así: un poema sólo con los buenos ratos y no ser tan oscuro ( mensaje del cosmos)

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